El Frente de Unidad y Solidaridad Sindical (FUSSI), comandado por ATE, volvió a protagonizar ayer una jornada de protesta y movilización en la Capital y en distintos puntos del interior provincial para pedir por mejoras salariales para el sector público. En la marcha principal hubo duras críticas para el Gobierno de la Provincia por el salariazo a los funcionarios y cuestionamientos por el aumento pactado con otros gremios, pero también apuntaron a la realidad de los municipios.
La movilización se convocó en la sede de ATE, en la esquina de Ayacucho y Prado, y desde allí marcharon hasta la Plaza 25 de Mayo, frente a la ex-Casa de Gobierno, donde los diferentes secretarios gremiales y referentes sociales dieron sus discursos con la intención de mostrar la unidad del FUSSI.
"El Gobierno nos pidió solidaridad cuando empezó la pandemia y la demostramos trabajando todo este tiempo, postergando la discusión salarial ocho meses. Lo que nos ofrecieron ahora ya se licuó con la inflación de febrero", cuestionó el titular de los trabajadores del IPV, Pablo Machado. En ese sentido, recordó que el año pasado, cuando dieron un aumento, pusieron un tope "y lo sacaron para darse aumento a ellos". "Después sacaron un decreto y dieron marcha atrás por el escándalo que llegó a los medios nacionales, pero duró poco porque ahora lo hicieron legal, a espaldas de la gente", cuestionó sobre el aumento del 35% en un solo pago con los haberes de febrero para los funcionarios.
"El ritmo de la pérdida del poder adquisitivo nos está superando. El Gobierno tiene que entender que nuestro reclamo es legítimo, justo e impostergable. El Gobernador no se cansa de decir que recibió una administración ordenada: no puede decir eso con los míseros aumentos que ofrecieron, que no alcanzan el costo de vida. Hemos visto en otras provincias aumentos del 40 o 50%", remarcó el gremialista.
En el mismo tenor se expresó el titular de SUTECA, Juan Godoy, al señalar que en el Gobierno "se aumentan el sueldo en un solo pago y nos dicen que los maestros ganan más que el Gobernador". "Si es así le ofrecemos cambiar de lugar. Los ministros parecen empleados de la Fundación Jalil más que del Gobierno. Nunca pueden tomar decisiones, nunca quieren. Siempre tienen que consultar. Necesitamos que la economía social esté por encima de la línea de pobreza", sostuvo.
El secretario general del SOEM, Walter Arévalo, pidió por el respaldo de todos los trabajadores estatales "para pelear una masa salarial acorde". "Hay muchos obreros, empleados de Obras Públicas. Necesitamos de todos. Hay que insistir en la calle, abajo del sol. Acá vamos a ganar los derechos. Queremos mostrar la unidad del movimiento obrero. Acá no estamos para ver cuál es mejor o peor sindicato", expresó.
Por su parte, el secretario general de ATE, Ricardo Arévalo, destacó que la movilización de ayer fue "para aquellos que buscan decir que no hay fortaleza en la FUSSI".
"Que sepa el Gobierno que no estamos dispuestos a seguir tolerando a los patrones de estancia que tienen en los municipios, que pretenden amordazar y comprimir a los compañeros", agregó, y apuntó contra el intendente de Las Juntas, Jorge Herrera, por el despido de una empleada. "Se cree el dueño del pueblo, le vamos a enseñar que a los trabajadores se los respeta. Que sepa que con ATE y FUSSI no se juega", lanzó.
Además, hubo cuestionamientos por el último llamado a conciliación obligatoria, tildó de "trucha" a la Dirección de Inspección Laboral y aseguró que solo fue una estrategia del Gobierno para dilatar el reclamo.
Por último, sostuvo que este sector intersindical tiene claro que continuará con el plan de lucha "hasta ser escuchados". "Estamos sufriendo una inflación muy dura; el costo de vida es cada vez más alto y por eso peleamos, por un sueldo digno que nos permita salir de la línea de la pobreza", finalizó.
Después de los discursos, la movilización se dividió en tres para cortar distintas esquinas entre las calles Mota Botello, Sarmiento, Chacabuco y Salta hasta el mediodía.