El médico de Recreo Ariel Bazán se defendió ante la sanción que le impuso el Colegio Médico y en diálogo con El Ancasti apuntó a la irresponsabilidad de profesionales de la medicina que viralizaron un audio privado por lo que tuvo que responder por graves acusaciones.
Médico apuntó a la irresponsabilidad de sus colegas
Bazán presta servicios en el Hospital Liborio Forte. En octubre, el médico envió un mensaje de audio a un grupo de whatsapp de la institución (se trataría de un grupo de guardias) donde daba cuenta de que un puñado de colegas había formado parte de una reunión social siendo uno de ellos un contacto estrecho de un caso positivo de COVID-19. En el audio, Bazán informa que ya elevó a sus superiores la lista de los pacientes que fueron atendidos por estos profesionales que se iban a hisopar al día siguiente.
Según comentó, a raíz de la filtración del audio, recibió cuatro denuncias de los involucrados. Los profesionales Ramón Figueroa Castellanos, actual diputado, y Herrera Castellanos presentaron denuncia en el Colegio Médico y en el Ministerio de Salud y pidieron la sanción máxima. El tribunal deontológico del Colegio Médico citó a Bazán. "Expuse lo que sucedió, la filtración del audio y expliqué la situación. Yo era el encargado del COE hospitalario, coordinaba las acciones contra el COVID en Recreo", argumentó.
"Cuando ocurrió todo esto, desde el Ministerio de Salud me pidieron que alertara porque había que aislar a los compañeros y más de 100 personas que fueron atendidas entre los cuatro médicos. El famoso audio lo envié a un grupo en el que somos ocho integrantes, y alguien lo viralizó: en 20 minutos ya sabía todo Recreo", comentó.
Según relató, el 11 de noviembre lo citaron a la reunión para que efectúe su descargo ante el Colegio Médico. "El 27 de enero me suspenden por 20 días, y tenía que hacer un descargo en los cinco días hábiles siguientes. El 3 de febrero hice el descargo, negándome rotundamente a la sanción. Ellos sostienen que falté a la ética y al secreto médico. Antes de eso, existe una conciliación o un apercibimiento que yo no la tuve. Es una sanción severísima para mí. Emocionalmente me cayó muy mal; estoy volviendo a trabajar de a poco en el sector privado. Tuve que pagar yo por la irresponsabilidad de un colega por viralizar el audio y por la irresponsabilidad de cuatro médicos contagiados que vinieron a atender gente a Recreo cuando ya no había contagios en el lugar".
Según relató, su calvario continúa. "La semana pasada recibí otra carta documento diciendo que conformaron el tribunal con otros tres médicos para tratar mi descargo y analizar si la sanción sigue firme". Este nuevo Tribunal estará integrado por Segundo Fernández, Horacio Mendizábal y Ernesto Vera. "Si esto queda firme (por la sanción), el Ministerio de Salud me iniciará un sumario administrativo y la sanción sería rescindirme el contrato", alertó ante la posibilidad de perder su fuente laboral.
Por último, Bazán comentó que toda la situación le generó un fuerte impacto emocional. "Mi compromiso no es el mismo, tengo desconfianza hasta de mis compañeros. Todavía no sé cómo voy a reaccionar con mis pacientes", sostuvo.