El Concejo Deliberante de Fray Mamerto Esquiú fue ayer otra vez escenario de un hecho bochornoso, al fracasar nuevamente la sesión preparatoria en la que se debía renovar las autoridades del cuerpo. Esta vez estuvieron presentes los ediles Verónica Segura (JPC), Ramón Guerrero (FT) y Antonio Arpire (Unidos por FME), que se habían ausentado en otras oportunidades, pero la presidenta Susana Acosta (FT) decidió suspender la sesión, y atribuyó la responsabilidad al intendente Guillermo Ferreyra (FT) por tomar licencia para realizar un viaje.
Otra vez se frustró la preparatoria en el CD de Fray Mamerto Esquiú
Es que, al ausentarse el intendente, Acosta debía hacerse cargo del Ejecutivo municipal, pero esta se negó a hacerlo y traspasó la responsabilidad al vicepresidente, Arpire, quien tampoco lo hizo, por lo que la intendencia permaneció acéfala.
Lo ocurrido forma parte de estrategias de pergeñadas por ambos sectores (oficialismo y la oposición), uno para retener y el otro para cambiar los funcionarios de los cargos en juego.
El cuerpo podía haber sesionado, puesto que contaba con los números suficientes para formar quorum, pero la ausencia de Ferreyra obligaba a Acosta a hacerse cargo de la intendencia y con ello se restaba su voto, y así el oficialismo seguía reteniendo los cargos. Pero Acosta decidió no tomar posesión para evitar que ello ocurra, valiéndose de una interpretación de la carta orgánica.
La titular del CD habló otra vez de una “maniobra” de Ferreyra para impedir la sesión preparatoria.
"El intendente municipal volvió a hacer su jugadita, inventar un viaje para que yo pase a cargo del Ejecutivo y no pueda presidir la sesión. Debido a eso me hice asesorar y con la lectura que corresponde, el artículo Nº115 de la Carta Orgánica Municipal establece un listado de prelación ante la ausencia del intendente, pero no es excluyente, pone al presidente, al vicepresidente o cualquier concejal que elija el cuerpo; amparado en este artículo es que elaboré el decreto de Presidencia y transferí el reemplazo del intendente municipal al vicepresidente, el concejal Antonio Arpire”, expresó Acosta.
Por su parte, Arpire comentó que se negó a firmar la nota en la que la presidenta le solicitó que se haga cargo del municipio.
"Consideré que no tenía que firmarla porque en el Ejecutivo le corresponde asumir a la presidenta del CD. Ella no tiene ningún motivo para no hacerse cargo y transferirme a mí la presidencia del concejo, así que yo podía llevar a cabo la sesión normalmente porque había quorum”, señaló Arpire. n