En el predio de la ex residencia de los gobernadores ubicada en la localidad de Las Pirquitas, Fray Mamerto Esquiú, se construirá el primer parque acuático de la provincia, que formará parte de un proyecto que busca posicionar a la villa veraniega como destino turístico.
Para ello, el Gobierno provincial, procedió a transferir el inmueble a la comuna chacarera, mediante la firma del contrato de un comodato que rubricaron ayer el gobernador Raúl Jalil y el intendente Guillermo Ferreyra.
El jefe comunal manifestó que en el diseño general se plantea un área de piscinas con toboganes y que en ella se podrán poner en marcha colonias para niños y adultos, “recibimos este predio de la exresidencia de los gobernadores, donde con el apoyo del Gobierno provincial vamos a construir el primer parque acuático, cuya propuesta que sumado al Complejo Las Moras y la Hostería Municipal, posicionará al departamento como destino turístico, impulsando la economía y la generación de empleo”, remarcó. “El predio estuvo abandonado por más de 20 años por decisión del Gobierno del Frente Cívico y ahora se pondrá en valor con una obra que traerá muchos beneficios para nuestro departamento”, añadió el intendente, al tiempo que indicó que la obra se ejecutará con fondos provinciales.
Días atrás, en las páginas de este diario, se daba a conocer el estado total de abandono, en el que se encuentra el predio del que solo quedan en pie algunas pocas paredes, puesto que todas las instalaciones eléctricas, sanitarios, pisos, tejados y aberturas, fueron saqueados; todo eso por haber permanecido tanto tiempo sin cuidado alguno y dejando todo el inmueble a la deriva.
La residencia fue inaugurada en 1974, a partir de terrenos cedidos por la Dirección de Agua y Energía; la residencia oficial fue habitada por los sucesivos gobernadores hasta el año 1991 cuando se produjo la caída del exgobernador Ramón Saadi, y entonces la casa dejó de ser residencia oficial y entró en su etapa de abandono y destrucción.
Los sucesivos gobiernos esgrimieron la posibilidad de darle diferentes utilidades al predio, desde un hospital geriátrico hasta una hostería turística, pero ningún proyecto prosperó. Aquel emblemático edificio en su mejor época supo tener en pleno funcionamiento más de cinco dormitorios, salones de reuniones y para recibir anfitriones, comedores, dependencias destinadas al personal de servicio y a los custodios de la gobernación, quincho, pileta y una cancha de tenis, todo enmarcado en un escenario verde de montañas y en frente del embalse. n