Los presidentes de los bloques de senadores y diputados de la UCR en el Congreso, Luis Naidenoff y Mario Negri, respectivamente, elevaron un pedido de intervención urgente a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, para que constate si se vulneraron los derechos humanos de las personas en los centros de aislamiento de la provincia de Formosa.
Ambos legisladores ya habían realizado la semana pasada un pedido de medida cautelar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) con el objetivo de revertir la situación de las personas que permanecen aisladas en los centros dispuestos por el gobierno de Gildo Insfrán.
Esta vez, elevaron el mismo reclamo ante la expresidenta chilena, quien es la máxima autoridad de Naciones Unidas en la defensa de los Derechos Humanos. La presentación consta de siete páginas en las que se hace un detallado informe de las denuncias de los atropellos que padecen los formoseños a manos del gobierno provincial. “Estamos ante medidas de gobierno que no superan el test de razonabilidad exigido por la Constitución argentina y el derecho internacional, ya que impiden que las personas con síntomas leves de COVID-19 o asintomáticas, como así también los contactos estrechos de personas contagiadas, realicen el aislamiento en sus domicilios particulares, desoyendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias nacionales e internacionales”, señalan en el escrito Naidenoff y Negri.
Según el informe, los centros de aislamiento no cumplen con las “condiciones mínimas de salubridad, higiene y confort”. Además, el estudio asegura que no realizan un efectivo aislamiento entre pacientes contagiados y contactos estrechos que podrían no estar contagiados. Incluso aseguran que muchas personas son obligadas a “permanecer en los CAS sin brindar su consentimiento” y “son trasladados allí compulsivamente por las fuerzas de seguridad”.