El titular de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, Diosdado Cabello, volvió a arremeter contra el presidente argentino, Alberto Fernández, a quien acusó de "frío" por descartar el impulso de una "revolución" durante su Gobierno.
El titular de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, Diosdado Cabello, volvió a arremeter contra el presidente argentino, Alberto Fernández, a quien acusó de "frío" por descartar el impulso de una "revolución" durante su Gobierno.
Pese a que Fernández avaló al Gobierno chavista la semana pasada al enviar a un representante a la apertura del Parlamento, el vínculo entre ambas administraciones volvió a recalentarse a partir de los dichos de Cabello, uno de los hombres más fuertes del Gobierno que encabeza Nicolás Maduro.
"Seré breve: tibio no, frío. Nosotros Venceremos", fue el mensaje de Cabello en Twitter al reproducir un tuit de un militante kirchnerista que cuestionaba a Fernández por sus declaraciones en las que afirmaba que "hay gente en el Frente de Todos que sueña con una revolución" y aclaraba que ésa no era su "idea".
"Hay gente en el FdT que sueña con una revolución. No es mi idea. Mucho menos con un 40% de la sociedad que no está dispuesta a votarnos", había asegurado Fernández.
Desde el comienzo de su gestión, Fernández mantiene una posición ambigua respecto del chavismo venezolano: por momentos critica lo que considera arbitrariedades y abusos de poder en el país caribeño, pero se niega a hablar de "dictadura" e intenta balancear con la postura del kirchnerismo duro que sostiene un apoyo total al Gobierno de Maduro.
Semanas atrás, Cabello ya había tildado de "tibio" a Fernández en el programa de televisión que conduce.
"Alberto Fernández: tiene la piel delicadita, yo afortunadamente soy libre, señor Fernández. Da tristeza que en escenario donde Venezuela y Argentina iban juntos, ahora la tibieza da por andar separado", dijo el dirigente chavista.
El apoyo de Argentina a la declaración de la ONU que denunciaba violaciones a los Derechos Humanos con foco en la responsabilidad del Gobierno chavista, sumado al hecho de que Fernández no promovió la reincorporación de Venezuela al Mercosur como socio pleno tensó y enfrió las relaciones bilaterales.
"Al presidente de Argentina no le gusta que le digan tibio, pero sí le gusta hacerse el loco cuando a Venezuela la llaman dictadura", cerró.