Un grupo de productores de las colonias de Capayán mantuvieron una reunión con diputados de la oposición en la que analizaron la posible llegada de las mangas de langostas, y pidieron mayores trabajos de prevención para evitar las pérdidas que tuvieron a fines del año pasado. De la cita participaron los diputados Luis Lobo Vergara, Alejandra Pons y Tiago Puente, todos de la UCR.
Productores colonos piden mayor prevención por plaga de langostas
Los productores plantearon que es necesario alquilar un avión fumigador y atacar las mangas antes de que lleguen a las tierras productivas. "Nuestra experiencia con el trabajo terrestre del año pasado nos dice que no pudimos hacer nada, no matamos ni el 5%.
Ahora nos dicen que las mangas pueden ser más grandes, y nos dicen que un avión cuesta $1 millón por día. Nosotros averiguamos y entre el avión y la estadía serían unos 1.300 dólares al día. Y esto es necesario porque nosotros podemos poner un excelente veneno, pero para que tenga efecto necesitamos que la langosta muerda la planta, y si la planta es nueva no resiste, después no se levanta", explicó Pedro Martínez, uno de los productores, en diálogo con El Ancasti.
En la reunión, los colonos explicaron que pese a la predisposición de la Municipalidad de Huillapima "las tareas fueron ineficientes".
En esa línea, los legisladores consideraron que para combatir a este fenómeno que no es nuevo "se requiere del trabajo articulado de organismos nacionales, provinciales y municipales, como SENASA, Agricultura Familiar, INTA y el Ministerio de Inversión y Desarrollo a cargo de la cartera de Agricultura y Ganadería".
"Lo único que parece faltar es la decisión política del Gobierno provincial, de proteger el duro trabajo de los productores de la zona, que ya vivieron la inacción estatal y las pérdidas totales en la anterior plaga y solicitan casi con desesperanza la asistencia de quien tiene la responsabilidad de actuar", señalaron los legisladores.
Días pasados, el SENASA declaró el alerta fitosanitaria en todo el país y hasta el 31 de marzo por el avance de la plaga, que ya advirtieron que próximamente llegaría a la provincia. En 2019, la plaga atacó tierras catamarqueñas prácticamente durante tres meses, desde fines de agosto hasta noviembre.