Mientras atraviesa la conciliación obligatoria con la Municipalidad de la Capital, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales trata de no descuidar la quinta: ante la aparición de la Unión de Personal Civil de la Nación en el municipio, inició una campaña para sumar a sus filas nuevos afiliados y apuntó a los precarizados.
Días pasados, la secretaria general de UPCN, Claudia Espeche, anunció que está todo listo para comenzar a afiliar a empleados municipales de la Capital, y destacó que ambos gremios podrían coexistir, ya que todo dependerá de la voluntad de los trabajadores. Esto surgió tras una reunión que tuvieron con el intendente, Gustavo Saadi, quien les dio el visto bueno.
En paralelo, el SOEM mantiene ahora un proceso conciliatorio con el municipio en el que reclama una recomposición salarial, pero además la reincorporación de los 36 agentes precarizados que fueron desvinculados del municipio luego de los incidentes ocurridos en Higiene Urbana.
Para la Municipalidad, los agentes beneficiarios del programa Catamarca Ciudad Trabaja no pertenecen a la plantilla de afiliados del gremio, por lo que al SOEM no le corresponde jurisdicción alguna sobre ellos. Este mismo argumento se llevó a la primera audiencia de conciliación, en la que los funcionarios del municipio aseguraron que el SOEM no puede firmar un acta en representación de estos empleados, pero que están dispuestos a negociarlo particularmente con cada uno de ellos.
En el medio, un documento de la Confederación de Obreros y Empleados Municipales de la Argentina respaldó al SOEM y aseguró que los becados son personal precarizado por el municipio, que en efecto no se los puede contemplar como afiliados aportantes, pero que la representatividad no puede ser discutida.
En este contexto, el sindicato salió a contraatacar: comenzó a sumar a sus filas a los precarizados, en una afiliación en calidad de adherentes, por lo que por el momento no realizan aportes sindicales.
Según explicó el secretario general, Walter Arévalo, hasta el momento sumaron más de 700 precarizados de distintas áreas, en un trabajo que realizan en conjunto los delegados.
En la primera audiencia de conciliación no hubo acuerdo, y esperan que haya alguna propuesta para el próximo viernes 4 de septiembre.
De cualquier manera, el SOEM ya adelantó que realizará una presentación en la Justicia por los trabajadores precarizados que fueron desvinculados, al señalar que "el municipio se niega a aceptar al gremio como representante de los trabajadores".
El titular del gremio aseguró que el Estatuto del Empleado Municipal le permite al sindicato representar a empleados de planta y transitorios, por lo que eso los incluye.
El conflicto con el SOEM estalló a fines de julio, cuando los precarizados reclamaron por el pase a planta y hubo serios enfrentamientos con la Policía. Esta situación derivó en un paro que duró prácticamente dos semanas, con varios micropiquetes en el centro de la ciudad.
En uno de esos cortes, los municipales se apostaron en cercanías a la casa del secretario de Salud del municipio, Alberto Natella, a quién responsabilizaron por los despidos, y por esta situación Natella denunció a Arévalo, quien pasó cinco días detenido. Ahora, la Justicia avanza para determinar si Arévalo es culpable o no de supuestas amenazas y coacción agravada.