El oficialismo se encaminaba anoche a aprobar el proyecto de reforma judicial y girarlo a la Cámara de Diputados, tras un extenso debate en el que destacó que la iniciativa "fortalecerá" a la Justicia federal en todo el país, mientras la oposición insistió en que se busca "impunidad" y cuestionó la creación de nuevos cargos.
La presidenta del Senado, Cristina Kirchner, abrió la sesión a las 14.36, mientras se desarrollaba una protesta contra la reforma en la periferia del Congreso, y con más de 40 senadores anotados para hablar sobre el proyecto que apunta principalmente a la ampliación del fuero federal. La votación se preveía para la madrugada.
Con la aprobación del proyecto garantizada por su mayoría de 41 votos, el Frente de Todos destacó que la iniciativa permitirá el "fortalecimiento de la Justicia Federal" en la ciudad de Buenos Aires y especialmente en las provincias, y afirmó que apunta a "la necesidad de recuperar la independencia de los jueces".
Por su parte, Juntos por el Cambio remarcó que el proyecto apunta a "lograr un sesgo de impunidad" y puso un manto de dudas sobre la creación de nuevos cargos para la Justicia federal de las provincias, al acusar al oficialismo de usar eso para "negociar" los votos que le faltan en Diputados.
La oficialista María de los Sacnun destacó que se hicieron "modificaciones" al proyecto para "mejorarlo", y agregó: "Hemos visto una oposición cerrada que no pretendió generar ningún mejoramiento o cambio del proyecto, que no estaba cerrado".
"Pretendieron instalar que mediante esta reorganización de la Justicia federal se pretendía buscar impunidad respecto de causas que ya están siendo investigadas, pero el artículo 14 establece que ninguna causa va a ser sacada a los jueces naturales, todas seguirán siendo instruidas por los mismos jueces", subrayó la santafesina.
Por su parte, la cordobesa Laura Rodríguez Machado (Juntos por el Cambio) sostuvo que "no es un cambio para acercar la Justicia a la gente en cosas del día a día" sino para modificar "la Justicia Federal Penal que atiende a los poderosos, a los que cometen delitos de corrupción".
"Este proyecto es simplemente un engranaje más en un plan estratégico para lograr un sesgo de impunidad", agregó la cordobesa, al tiempo que sostuvo que "han estado negociando cargos" en la nueva estructura judicial "con algunos de los que se espera que voten a favor en la Cámara de Diputados".