La Residencia Casa de Margarita clausurado el martes en el barrio CGT no podría volver a abrir sus puertas, o al menos hasta que sus propietarios construyan un lugar apto para funcionar como tal y con todos los permisos que deben obtener. El geriátrico, donde encontraron 10 personas mayores viviendo en malas condiciones, carecía de habilitación y solo contaron hasta el mes de mayo pasado con una habilitación comercial otorgada por la comuna capitalina. Desde el Departamento de Regulación y Control del Ministerio de Salud informaron que no quedaron residentes alojados como se dijo ayer y que la Justicia deberá actuar ante lo sucedido por el riesgo que corrió este grupo de adultos mayores. Verónica Agüero, jefa del Departamento de Regulación y Control en Salud, dio a conocer a este medio que desde el inicio de la pandemia realizan un fuerte control en los geriátricos de la provincia, tanto en los 9 de la Capital como en los 3 del interior y que el geriátrico en cuestión había sido visitado en dos oportunidades, pero no encontraron residentes en el lugar.
“En el mes de mayo y junio fuimos al lugar y están las actas como prueba de que no encontrábamos a nadie, es decir camas levantadas, un lugar desolado y la palabra de los propietarios que nos decían que no funcionaban. Hasta que otras personas allegadas nos contaron que sí había personas y decidimos concurrir nuevamente y encontramos personas mayores en un patio trasero en una habitación; fuimos nosotros desde Salud desde donde pedimos apoyo a las demás áreas”, explicó. Mencionó que el lugar es reducido, cuenta con 3 habitaciones, 1 baño pequeño, 1 cocina y una sala comedor. Detrás cuentan con una habitación más donde tenían a los residentes. Como otro dato, dijo que la mayoría contaba con obra social pero el pago era particular.
“Para tener un lugar acorde se debe contar una serie de requisitos; sería imposible que pueda abrir y aunque puedan apelar, esperamos que la Justicia actúe de algún modo ante el riesgo que corrieron estas personas adultas mayores”, explicó. En cuanto a los otros controles en geriátricos de la provincia, Agüero mencionó que la mayoría funciona en buenas condiciones y que el trabajo más arduo es hacer que se cumpla el protocolo por COVID-19, tal como está establecido. Además, dijo que desde el área trabajan desde marzo y que el objetivo es cuidar a los adultos. Recordó que se diagramó un plan de contingencia junto al municipio y Desarrollo Social, donde se dialogó con todos los propietarios y se dieron varias alternativas para descomprimir los geriátricos.