El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció ayer que su país registró la primera vacuna contra el coronavirus COVID-19.
"Esta mañana se ha registrado, por primera vez en el mundo, una vacuna contra el nuevo coronavirus", dijo el jefe del Kremlin en una reunión con el Gabinete de Ministros, según consigna el diario La Vanguardia.
Según el líder ruso, la vacuna registrada es "eficaz" y superó superado todas las pruebas necesarias y permite lograr una "inmunidad estable" ante el nuevo coronavirus.
Medios locales también anunciaron que Putin destacó que su hija ya recibió la nueva vacuna contra la enfermedad que tiene en vilo al mundo y "se siente bien, con una gran cantidad de anticuerpos".
De todas maneras, Putin aclaró que la joven recibió dos dosis y que en la primera manifestó 38 grados de fiebre.
En tanto, el Ministerio de Salud de Rusia aprobó la regulación de la primera vacuna contra COVID-19, desarrollada por el Instituto Gamaleya de Moscú, después de menos de dos meses de ensayos en humanos. De todos modos, se anunció que la medida prepara el camino para "una vacunación masiva", mientras continúan las fases finales de los ensayos clínicos para probar la seguridad y la eficacia. "Deseo que todos nuestros colegas en todo el mundo puedan también avanzar con la vacuna. Así, habrá un montón de productos en el mercado internacional de los medicamentos y las vacunas", se esperanzó el presidente ruso.
En estas horas ya son muchos los países interesados en la vacuna rusa pero por ahora solo el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, confirmó que su Gobierno aceptó la oferta de Rusia para recibir vacunas contra el COVID-19 y que él mismo sería el primero en ponérsela.
Rusia registró la primera vacuna contra COVID
Cautela de la OMS
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) exteriorizó su entusiasmo ante el anuncio de Rusia sobre el registro de la primera vacuna contra el coronavirus, aunque sus autoridades se mostraron cautos.
En ese sentido, aclararon que al igual que las demás vacunas que en estos momentos se están desarrollando en diversos países, deberán cumplir los trámites de precalificación y revisión que marca el organismo. La reacción de la OMS ante el anuncio del presidente ruso estuvo a cargo de su vocero, Tarik Jasarevic, quien remarcó que "acelerar los progresos no debe significar poner en compromiso la seguridad".
La carrera de Rusia para permitir el uso en civiles de una vacuna contra el coronavirus antes de que se completen los ensayos clínicos podría poner a las personas en riesgo, según una asociación local de laboratorios farmacéuticos multinacionales.
El Gobierno otorgó un registro condicional a la vacuna desarrollada por el Instituto Gamaleya de Moscú, lo que abriría la puerta a su uso en civiles. Sin embargo, hasta principios de agosto, menos de 100 personas habían recibido oficialmente la vacuna contra la epidemia y su uso generalizado podría ser peligroso, señaló la Asociación de Organizaciones de Ensayos Clínicos en una carta enviada el lunes al ministro de Salud del país, Mikhail Murashko.
“¿Por qué todas las compañías cumplen las normativas pero las rusas no? Las normativas para realizar ensayos clínicos están escritas con sangre. No se pueden violar”, dijo por teléfono la directora ejecutiva de la organización, Svetlana Zavidova. “Ésta es una caja de Pandora y no sabemos qué les ocurrirá a las personas que hayan recibido una vacuna no probada”.
La vacuna de Gamaleya, que se está desarrollando junto con el Fondo de Inversión Directa de Rusia, comenzó la semana pasada las pruebas de fase 3. El primer ministro ruso, Mikhail Mishustin, había dicho el lunes que esperaba que se registrara “pronto” dicha vacuna, mientras que es probable que la producción comience el próximo mes.