En el contexto de un avance sostenido del coronavirus en la provincia, los Concejos Deliberantes de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú decidieron cerrar sus puertas en cumplimento estricto de las medidas dispuestas por el Gobierno Provincial, a partir del regreso a la fase 1 de la cuarentena por el COVID-19.
Por decisión de los presidentes de estos cuerpos y acordando con ambos bloques, los concejales directamente decidieron no sesionar ni mantener las reuniones en comisiones, ni siquiera de manera virtual.
Tampoco los ediles de estas comunas acordaron conformar alguna estrategia para analizar y debatir los proyectos que esperan ser tratados en las sesiones ordinarias del período legislativo.
Por otro lado, no se los observa llevar adelante alguna otra actividad en momentos difíciles por los que atraviesan muchos de los vecinos a quienes representan, como así tampoco se suman a los trabajos que efectúan los Comités de Emergencia Operacional (COE) que se formaron en cada departamento para evitar la propagación del coronavirus.
En este contexto, las redes sociales estallan en contra de este tipo de actitudes de quienes se suponen son dignos representantes del pueblo y deben velar por la seguridad, la salud y el bienestar de todos.
“Así como andan para las campañas repartiendo votos y bolsones deberían andar ahora repartiendo elementos sanitizantes y brindando algún tipo de apoyo a los vecinos” es una de las frases más repetidas que se observan en las redes, "cuando la gente más precisa de un gesto solidario, brillan por su ausencia", indica otro comentario.
La situación de los Concejos chacareros se inscribe en la misma situación por la que atraviesan varios órganos deliberativos de la provincia. En el Concejo Deliberante de la Capital también están suspendidas las sesiones a partir de la fase 1.
En el caso del CD de Valle Viejo se conoció que el presidente del cuerpo, Alberto Barrionuevo, decidió promover el conflicto de poderes en contra de la intendenta Susana Zenteno al reclamar por partidas para el funcionamiento del cuerpo.
Según argumentó, el último envío presupuestario no garantiza el funcionamiento del cuerpo ni el pago de sueldos a empleados y funcionarios.