La presidenta de la Asociación de Hoteles, Bares y Confiterías, María Antonieta Cattaruzza, se refirió al duro momento por el que atraviesa el sector y fue contundente al señalar que ya no es una crisis sino un quebranto. Es por eso que la entidad solicitó que al menos bares y restaurantes puedan volver a la actividad a partir del lunes, como ocurrirá con los comercios, con el cumplimiento estricto de los protocolos para la actividad.
El sector gastronómico pide la reapertura de locales para el lunes
En declaraciones radiales, Cattaruzza informó que mantuvieron una reunión con el gobernador Raúl Jalil y parte de su gabinete.
En ese encuentro solicitaron una ley de emergencia provincial para el sector, la reapertura de bares y restaurantes para el lunes y algún tipo de medidas para aliviar el peso de las facturas de energía eléctrica.
El sector hotelero es uno de los más golpeados en el país, ya que no volvió a la actividad desde el 20 de marzo cuando se decretó el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el país. En Catamarca, bares y restaurantes estuvieron cerrados hasta el 24 de mayo, cuando volvieron a reabrir en el marco de horarios limitados y estrictos protocolos. Sin embargo, varios establecimientos bajaron la persiana por la crisis y la situación se profundizó cuando el 3 de julio Catamarca volvió a la fase 1 por la aparición del primer caso.
"Pedimos la apertura inmediata del sector junto con el comercio para el lunes porque el quebranto es absoluto. La gente está pidiendo que se abra de cualquier manera, el crédito ATP que venía en un 50%, ahora vino en un 25% y como decía Luis Barrionuevo en los medios esto es una olla a presión que ya no se aguanta", manifestó.
"Estoy en contacto permanente con el sector y me impresiona la situación tan límite. En el caso de la luz pidiendo que no nos cobren lo que no estamos consumiendo. Hay muchos establecimientos que tienen potencia contratada, se ha mermado la potencia, pero pedimos que nos cobren lo que se consume porque se pagan boletas que no se está consumiendo".
La presidenta de la entidad defendió el comportamiento que tuvo el sector cuando se abrió la cuarentena. "Sobre 100 establecimientos gastronómicos, hubo cinco que tuvieron problemas mínimos. Creo que no hay ningún problema para abrir, sino el
Estado tendrá que salir a socorrer a las empresas porque el problema va a ser grave", señaló.
Además, expresó que ya no hay tiempo para seguir esperando soluciones que vengan desde la política nacional o provincial.
"No se puede dilatar más, llevamos cuatro meses, ya no se puede hablar de crisis, esto es quebranto total y absoluto, hay una cantidad de bares, restaurantes y hoteles que cerraron en esta pandemia", sostuvo.
Ayer, la Confederación Argentina de la Mediana empresa (CAME) emitió un comunicado advirtiendo que por la pandemia, la caída de la actividad hotelera llegó al 95% en todo el país y que los empresarios del sector reclaman un “plan de salvataje” para “mantener a las empresas vivas y evitar que los trabajadores pierdan su empleo”.