martes 21 de julio de 2026
la reforma judicial || hoy habrá reunión para destrabar el conflicto

Hay tensión en el bloque de la UCR, pero no fractura

Disidencias en torno a la estrategia parlamentaria, en un clima de sospechas por presuntos acuerdos con el Gobierno.

Por Redacción El Ancasti

La oposición del interbloque Juntos por el Cambio quedó en una situación interna complicada luego de la última sesión en la Cámara de Diputados cuando el oficialismo avanzó con varios proyectos de la reforma judicial, con la extensión de los miembros de la Corte de cinco a siete y la eliminación del Consejo de la Magistratura como eje. Desde el miércoles hay reclamos y sospechas de acuerdos con el Gobierno, pero hasta ayer ninguno había decidido quebrar. El más enojado con la situación es Carlos Marsilli, quien amenazó con dejar el bloque, pero hasta anoche no había tomado la decisión y confiaban en convencerlo.
Por un lado, la estrategia que se había consensuado de no bajar al recinto generó sospechas internas e hizo tambalear la conducción del bloque de la UCR a cargo de Víctor Luna. Por otro, hubo reproches a la decisión de los diputados Francisco Monti, José Sosa y Tiago Puente de bajar a la sesión cuando en una reunión virtual de la noche del martes se había consensuado no concurrir.

El presidente de bloque, Víctor Luna, sostuvo que la decisión de no asistir fue por la propia recomendación que había realizado la Comisión de Salud, con acuerdo del oficialismo, que había considerado que no era conveniente no reunir más de 50 personas, entre diputados y colaboradores. Además, porque en la reunión de Labor Parlamentaria se había acordado que solo se tratarían dos temas de menor relevancia.

Según Luna, no imaginaron nunca que el Gobierno podía avanzar con proyectos estratégicos sin ponerlos antes a discusión.
Ayer a la mañana, el bloque tuvo una reunión y cuando una de las legisladoras planteó el tema en la mesa, hubo duros reproches.
Desde ese momento se profundizaron las sospechas de algún acuerdo de cúpula en el que quedó metido todo el bloque.
Los reproches fueron también para los que no siguieron una postura orgánica, tal el caso de "Chichí" Sosa, Francisco Monti y Tiago Puente, que bajaron al recinto cuando todos habían sido notificados de la decisión. Por ahora, Monti, vicepresidente del bloque, negó que tuviera la intención de alejarse de la bancada, pero también confirmó su malestar por la decisión de no bajar a debatir en el recinto. En el encuentro de ayer también hubo reproches para Monti y Marsilli porque días pasados se reunieron con Jalil, convocados por el Gobierno, y no blanquearon esa invitación hacia el interior del bloque.

Según trascendió, Monti había decidido concurrir a la Cámara baja porque tenía alguna sospecha de la avanzada oficialista y era claro de que si la oposición estaba presente habrían trabado el tratamiento de los proyectos porque el oficialismo no reuniría los dos tercios.

El día de la polémica sesión, Monti y Sosa estaban en el edificio de la Cámara de Diputados, luego llegó Puente, que estaba por el centro, se encontraron y cuando vieron que el oficialismo avanzaba con todo decidieron bajar a dar el debate.
Para calmar las aguas, el presidente de la UCR, Alejandro Páez, convocó para hoy a una reunión en el Comité Capital a todos los legisladores y en la que participaría el senador Oscar Castillo, vía zoom.

Sal en la interna

El diputado peronista Daniel Lavatelli se metió por su parte en la interna de la oposición, al asegurar que hubo una orden del senador nacional Oscar Castillo para que no bajen al recinto y facilitar que los proyectos se traten sobre tablas.
Fue una reacción por la acusación de la diputada radical Juan Fernández de que una de las iniciativas sancionadas había sido plagiada.

"Me llama la atención que la diputada no haya estado en el recinto para debatirlo. Castillo ordenó que no bajen al recinto para ayudar al Gobierno", sostuvo Lavatelli.

Textuales

Ayer, diputados de la oposición reiteraron sus críticas al oficialismo por los proyectos aprobados el miércoles.

“Ahora, en todo caso, que no sea el gobernador Jalil, sino el emperador Raúl Jalil y su séquito que nos quieren poner de rodilla a la Justicia y a todos los poderes que integran el Estado de derecho. Van por todo; qué garantía jurídica van a tener los ciudadanos en Catamarca”, enfatizó la diputada Juana Fernández.

"Se mostró la cara más brutal de un oficialismo que cree que la mayoría que el pueblo le ha conferido es un cheque en blanco para hacer lo que se les dé la gana; se valen de esta emergencia circunstancial para avanzar en iniciativas que demandan debate.
En el 2016 la incorporación de dos miembros en la Corte no satisfizo la expectativa; la incorporación de los nuevos magistrados no les permitió controlar la Justicia y por eso ahora van por dos más y seguramente va a volver a pasar lo mismo, porque quien llega a ocupar esos altos cargos tienen un compromiso con la función judicial que les impide ser esclavos del poder de turno", expresó la diputada Marita Colombo.

"El radicalismo debe resolver algunas cuestiones hacia adentro, se requiere diálogo. No le hace bien a Catamarca que no haya oposición fuerte, más como viene el Gobierno", dijo José "Chichí" Sosa.

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