El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, en los Estados Unidos, decretó ayer el toque de queda en medio de las protestas y graves incidentes por la muerte de George Floyd a manos de la policía local. La medida comenzó a regir a partir de las 20 de ayer y continuará el fin de semana. Se prohíben movimientos y reuniones en público. La Guardia Nacional envió 500 soldados y junto al personal médico y cualquier individuo que "necesite atención médica, debe alejarse de situaciones de riesgo o esté en condición de calle" están exceptuados de la medida.
Los periodistas tienen prohibido hacer coberturas de los incidentes durante el toque de queda. La violación de estas disposiciones está penada con hasta 90 días de prisión y multas de hasta 1.000 dólares. La Policía detuvo ayer a periodistas de la cadena CNN que transmitían en vivo el tercer día de manifestaciones contra el crimen que reavivó la furia contra la brutalidad policial racial y toda la secuencia fue registrada por el noticiero.n
30 de mayo de 2020 - 01:00