ver más
Economía

Con una tasa mínima del 1% sobre la inflación, los plazos fijos UVA toman impulso

De acuerdo al Banco Central, durante el último mes, este tipo de plazos fijos duplicó su volumen en las diversas entidades financieras.
11 de mayo de 2020 - 21:36 Por Redacción El Ancasti

Frente a la paralización de actividades que viene generando la presente situación de Aislamiento Social Preventivo dispuesto a nivel nacional, los pequeños y medianos ahorristas que cuentan con cierto capital disponible se ven apremiados a fin de elegir alguna de las pocas opciones de inversión o al menos “conservación” viables. Con el derrumbe del mercado en línea con la expansión del Coronavirus y una reactivación gradual de las actividades económicas, hoy la consigna no es ganar, sino no perder, evitando realizar operaciones de alto riesgo. 

Pareciera ser que una de las opciones más elegidas por los ahorristas son los Plazos Fijos precancelables UVA: de acuerdo a datos del Banco Central (BCRA), desde que se produjo la reapertura de los bancos el pasado 13 de abril, este tipo de depósitos duplicaron su volumen y suponen cerca del 10% del aumento total de las colocaciones. De hecho, si se comparan datos de octubre del año pasado, esta línea de plazos fijos pasaron de tener una cartera de $14.564 millones de pesos a $62.703 millones al 6 de abril de este año, un crecimiento superior al 300% y bastante más alto que la inflación en ese tiempo.

Plazos fijos en UVA precancelable

¿Qué torna más atractivo este instrumento frente a otras alternativas del mercado? Los plazos fijos UVA precancelables fueron puestos a disposición por parte del Banco Central a partir de febrero de este año y su principal novedad es que quien realiza este tipo de depósitos obtiene un rendimiento superior al de la inflación  ya que el interés se genera por una tasa fija que se actualiza de acuerdo a la evolución de los precios, es decir, de acuerdo a las variaciones de inflación, garantizando una tasa real positiva. Esto lo torna una elección atractiva para quien busca colocar sus ahorros en moneda local. 

Si bien el plazo mínimo del depósito es de 90 días, otro de sus benefícios radica en la posibilidad que tiene el ahorrista de precancelar el plazo fijo a partir del día 30° obteniendo un rendimiento similar a la tasa de los plazos fijos tradicionales (generalmente es aplicable la tasa nominal anual que regía el día de la constitución del mismo). Ya  si el contratante se mantuviera durante el plazo originalmente previsto de 90 días, su rendimiento no puede ser inferior a UVA + 1% nominal anual, es decir, recibe una tasa de interés correspondiente al Índice de Precios al Consumidor comunicado por I.N.D.E.C. más el 1%, superando por un punto a la inflación y conservando el poder adquisitivo del capital colocado. 

El factor determinante está dado por la sujeción de la tasa a que La variable UVA (Unidades de Valor Adquisitivo), creada por el BCRA en 2016 la cual se actualiza por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) que replica la inflación minorista.

En su comunicado del pasado 3 de mayo el Banco Central puntualizó el hecho de que la oferta de este tipo de operaciones resulta obligatoria para todos los bancos y por todos los canales existentes, sea en sus sucursales a través de la presencia física o a través de plataformas electrónicas. Esta modalidad resulta aún más valorable en los tiempos actuales donde se prioriza la contratación desde el hogar con el beneficio de que, a la hora de elegir un plazo fijo electrónico, la mayoría de los sitios oficiales cuentan con simuladores para poder conocer con exactitud cuáles serían las condiciones de contratación.

Los plazos fijos UVA frente a la alerta por caída de depósitos

Como ya se dijo, las posibilidades son bastante acotadas. Si bien la compra de dólares siempre fue un resguardo acostumbrado para la mayoría de los argentinos, actualmente no son muchos los que pueden acceder a la compra de la divisa norteamericana más allá de los US$200 autorizados mensualmente por persona. Esto lleva necesariamente a que el minorista, en caso de inversiones poco arriesgadas, deba mantenerse en pesos y, sin tener alguna opción medianamente sofisticada, operar con el depósito más popular entre los ahorristas argentinos. 

No obstante ello, a finales de abril se encendió la luz de alarma en el sector bancario ya que, entre otros datos preocupantes, los plazos fijos en pesos cayeron al mínimo de los últimos tres meses. Si bien desde las entidades se explicó esa caída se generó en plena cuarentena, momento en el cual los bancos se encontraban cerrados sin permitir renovaciones, no dejó de ser un llamado de atención: el Informe Monetario del BCRA reflejó una caída en los depósitos a plazo fijo del sector privado de $55 mil millones. Aún así, en el caso de los plazos fijos UVA estos cayeron un 0,7% en esos días de cuarentena, en mucha menor medida que los tradicionales, que presentaron una baja del 5% de sus depósitos.

Hoy en día se prevé que, con el conocimiento de los datos de la inflación del mes de marzo (3,3%) nuevamente se genere una tendencia a este tipo de operaciones de depósito. Es más, este incremento se espera tanto por el Gobierno Nacional como por el BCRA a fin de evitar fuga de depósitos y aumento en la demanda de dólares. Es por ello que la principal autoridad monetaria decidió volver a promocionar por comunicado el plazo fijo precancelable UVA frente a un escenario que prevé una mayor inflación y que requerirá de un volumen de depósitos estable. 

Como otra medida tendiente a captar el capital de los ahorristas indecisos, el Banco Central dispuso a mediados del mes pasado una mejora en el rendimiento de los plazos fijos tradicionales imponiendo una tasa mínima. La misma es el 70% de la tasa de política monetaria, la cual supone un 26,6% de Tasa Nominal Anual y un 30,1% de Tasa Efectiva Anual en caso de depósitos con plazo a 30 días.
 

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar