El gobernador Raúl Jalil e integrantes de su gabinete, junto con la presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Guerrero, y el director del Banco de la Nación, Francisco Mercado, recibieron a representantes del sector privado en Casa de Gobierno para dialogar sobre medidas que ayuden a atenuar la crisis originada por la pandemia de COVID-19.
En la reunión se dialogó sobre los préstamos a una tasa del 24% que el Banco de la Nación (BNA) pondrá a disposición como uno de los principales recursos para que las empresas puedan mantener fuentes de trabajo en los próximos meses. En ese marco, los empresarios y comerciantes solicitaron alguna ayuda extra de la Provincia para que estos créditos sean más accesibles para las empresas que por la cuarentena obligatoria no pueden abrir sus puertas.
"El BNA está promocionando líneas de créditos nuevas para el pago de salarios, pero nuestras empresas están cerradas y asumir créditos a futuro cuando no sabemos cómo los vamos a pagar es riesgoso. Esto se lo planteamos al Gobierno, quien dijo que analizará la situación", dijo el titular de la Unión Comercial, Alejandro Segli, al finalizar la reunión.
El comerciante, si bien destacó la medida de orden nacional, la consideró “inviable” para las empresas locales, teniendo en cuenta que no pueden trabajar. "Desde la Provincia se analiza subsidiar para que el crédito sea aún más blando", dijo. Por otra parte y en cuanto al pedido de declarar la emergencia económica, explicó que el Gobernador advirtió que ésta "es un hecho, al igual que la emergencia sanitaria en todo sentido y para todos los rubros".
Segli añadió que Jalil pidió "paciencia" y que se siga relevando la situación de cada una de las empresas por rubro. "Vamos a trabajar sobre datos reales para ver cuál es la situación de cada una de esas empresas, de sus empleados y de sus familias para ir buscando alternativas de ayudas que complementen las ayudas de Nación". Posteriormente, afirmó que los empresarios locales no tienen ninguna visión optimista a futuro, pero que van a acompañar todas las medidas que garanticen la salud pública. "No podemos poner la situación de nuestras empresas por arriba de la salud pero sí podemos trabajar complementariamente para salvar los emprendimientos y eso vamos hacer", dijo.
"Pandemia económica" Por su parte, el presidente de la UICA, Carlos Muia, ratificó su pedido de que las industrias y los comercios vuelvan a abrir sus puertas. "Consideramos que la pandemia económica que viene detrás de la pandemia viral puede ser mucho más dañina que el virus en sí mismo", dijo en diálogo con "Cae el telón" de Radio Ancasti.
El empresario indicó que, como se advierte a nivel internacional, el virus permanecerá durante los próximos meses por lo que "hay que aprender a convivir con las medidas necesarias". En ese marco, consideró que "los comercios y las industrias no pueden estar cerrados", en contraposición con los eventos culturales, religiosos y cualquier otro que sea masivo.
Posteriormente, sostuvo que "hay sectores donde la gente tiene que salir a ganarse el día porque por más asistencia social que dé el Estado no alcanza para todos". "Tenemos que acostumbrarnos a profundizar el esquema de aislamiento y prevención y lo tenemos que trabajar desde el punto de vista cultural", añadió. Muia indicó que mantuvo reuniones con sus pares de la región, donde se llegó a la conclusión de que "la economía viene muy dañada".
"En la región el panorama que se pinta es bastante negro con caída de la actividad al 50% y esto traerá aparejado probablemente pérdida de empleo", sostuvo. En este marco, sostuvo que se trabaja una audiencia con el presidente de la Nación, Alberto Fernández, "a los fines de explicarle que el Norte Grande tiene condiciones distintas al resto del país". "Tenemos necesidades de que el Presidente vea las dificultades que tenemos, principalmente vinculadas con la lejanía a los grandes de consumo", cerró.