A pesar de los decretos que firmó el presidente de la Nación, Alberto Fernández, en los que prohibió despidos y suspensiones, empleados de diferentes comercios privados de la ciudad denunciaron que recibieron notificaciones por parte de sus jefes en las que les avisan que solo les pagarán el 50% del sueldo correspondiente a lo trabajado en marzo, y en muchos casos que los suspenderán durante todo el mes de abril.
Preocupan recortes de salarios y suspensiones a empleados
Una de las situaciones más preocupantes ocurre en la cadena de locales de ropa deportiva Dexter, que tomó una determinación a solo pocos minutos de conocerse el Decreto de Necesidad y Urgencia 329/2020 y envió mails a los cerca de 1.700 empleados que tiene en el país (alrededor de 30 en Catamarca), donde les proponen una suspensión durante todo abril con un pago de "una prestación no remunerativa, equivalente al 50% de su remuneración bruta", amparándose en el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, pero esto no sería legal según señalaron desde la Dirección de Inspección Laboral (DIL). La situación se repite en varios comercios locales de venta de indumentaria y también en otros rubros como empresas de seguridad, y hasta corralones que tuvieron que cerrar sus puertas ante la cuarentena obligatoria dictada el pasado 20 de marzo.
Un empleado de un comercio de la cadena Dexter, que pidió resguardar su identidad por temor a represalias, comentó que el pasado 31 de marzo el gerente de Catamarca les informó que los suspendían "por todo abril" y que además les pagarían entre el 10 y el 50% del sueldo bruto. Además comentó que esta situación de cierre de los locales los perjudica al no poder cobrar comisiones y otros ítems. También contó que todos recibieron presiones para firmar un acuerdo al mail que envió la empresa sobre las suspensiones.
Los empleados le plantearon al gerente que si se levantaba la cuarentena este mes, ellos podrían tener problemas para cobrar porque ya firmaron un documento en acuerdo a la suspensión por todo abril.
Si bien en un principio los empleados estaban firmes en no firmar la suspensión que les enviaron desde la empresa, con la presión y ante el temor de ser despedidos, muchos empezaron a ceder.
La situación se repite en varios comercios de la ciudad. En el caso de una empresa privada de seguridad, a los empleados les limitaron la cantidad de horas que trabajaron durante marzo para no pagarles lo que venían cobrando.n