De acuerdo con lo establecido en la acordada 4446, el Poder Judicial prorrogó el receso judicial extraordinario. No obstante, funcionarios, magistrados y demás referentes de áreas se organizan a fin de organizar sus oficinas en este período de transición.
Los auxiliares de Justicia trabajan con guardias pasivas
Fuentes consultadas por El Ancasti informaron que en el aislamiento social, preventivo y obligatorio solo algunos empleados administrativos fueron afectados para trabajar; aquellos que integren el grupo de riesgo (mayores de 60 años y con patologías de base). La semana pasada, los referentes de áreas convocaron al personal a su cargo a fin de organizar las oficinas y coordinar tareas a distancias (modalidad conocida como teletrabajo o ‘home office’. Al mismo tiempo, se resuelven sentencias, decretos, prisión preventiva o recupero de la libertad. También tendrán prioridad el libramiento de órdenes de pago para las cuotas alimentarias, honorarios profesionales, créditos laborales e indemnización por daños y perjuicios, se indicó.
Según se advirtió, el objetivo es disminuir el uso de papel, dado que este es la segunda vía de transmisión del COVID-19. Para ello, se organiza el trabajo acorde con la tecnología y las oficinas permanecen cerradas al público.
Con este esquema, los auxiliares de justicia de la Oficina de Asistencia a la Víctima, Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) y Equipo Técnico Forense no se presentan en sus lugares de trabajo sino que se hacen presentes por requerimiento del fiscal, en las Unidades Judiciales o en el Juzgado de Familia. De esta manera, intervienen en urgencias como las denuncias por violencia de género.
Al mismo tiempo, se aseguró que todas las áreas cuentan con insumos y que el personal de maestranza fue informado sobre el protocolo de limpieza. Por último, se capacitó a los choferes y ordenanzas, dado que son considerados como la primera barrera.