Tres nuevas muertes por coronavirus fueron confirmadas ayer en la Argentina, por lo que ya suman 132 las personas fallecidas, en tanto se reportaron 81 casos positivos más de la enfermedad, para un total de 2.839 infectados por la pandemia de COVID-19 en el país. Las víctimas fatales son hombres, dos residentes en la provincia de Buenos Aires, de 27 años -el fallecido más joven registrado hasta el momento por el virus- y de 47 -un enfermero-, más un tercero de 88 de la Capital Federal, según se informó de manera oficial. Más temprano, antes de que se divulgara el parte diario del Ministerio de Salud de la Nación, se conoció que un joven de 27 años y un enfermero de 47 murieron en clínicas de las localidades bonaerenses de San Miguel y Cañuelas tras contraer COVID-19. El joven fallecido en San Miguel padecía una enfermedad pulmonar anterior y las primeras informaciones indicaban que tenía 23 años. Luego, se confirmó que su edad era de 27. Incluso así, se convirtió en la víctima fatal más joven que se registra hasta el momento en la Argentina a causa de la pandemia de coronavirus. El caso del enfermero, quien era de Alejandro Korn y había trabajado en la clínica de Brandsen en la que murió el padre y el abuelo del futbolista Walter Montillo, es el primer deceso de un agente de salud por la pandemia en la provincia de Buenos Aires.
Del total de infectados en el país debido a la propagación del COVID-19, alrededor de un 15 por ciento son agentes sanitarios, según trascendió. Los profesionales de la salud fallecidos por la pandemia hasta ahora, además del enfermero bonaerense, son tres médicos oriundos de Río Negro, La Rioja y Chaco. El joven de 27 años murió este sábado en el Hospital San Miguel Arcángel. Se trataba de un paciente de riesgo por había padecido problemas pulmonares y estaba bajo tratamiento inmunosupresor, con lo cual su sistema inmune estaba debilitado.
El joven se había comenzado a sentir mal el sábado pasado y el domingo quedó internado. La familia estimaba que el paciente se contagió por un contacto estrecho, pero ese antecedentes no se había podido verificar. En tanto, el enfermero fallecido se llamaba Silvio Cufré, vivía en Alejandro Korn y trabajaba en el Instituto Médico de Brandsen, el cual fue clausurado tras la muerte del padre y abuelo del futbolista Montillo, ante las sospechas de que se intentó ocultar uno de los casos y no se siguió el protocolo establecido.
El hombre, contagiado por contacto estrecho con varios pacientes infectados, se encontraba internado desde el 7 de abril pasado en el Hospital Regional de la Cuenca Alta de Cañuelas y el 11 le diagnosticaron la infección con COVID-19. Enseguida el cuadro del enfermero, que sufría de hipertensión y obesidad, se agravó y fue asistido con respirador mecánico.
La información fue confirmada por el Municipio de San Vicente, que señaló que "la tragedia de la muerte del enfermero Silvio Cufré es un golpe muy fuerte para todos". "Ellos, los agentes de salud, la primera línea de fuego, los que arriesgan su vida por cuidar la de todos y todas, hoy lloran a un héroe", indicó el municipio en un comunicado. Hasta el cierre de esta edición no habían trascendido a la prensa, datos del hombre de 88 años fallecido en la ciudad de Buenos Aires.n