Un grupo de propietarios y choferes de taxis y remises se reunieron el lunes por la noche frente a la casa del gobernador Raúl Jalil con el objeto de pedirle que contemple al sector para algún tipo de ayuda económica o paliativo porque la actividad disminuyó en forma abrupta en los últimos cuatro días.
Hoy se reunirán frente a la intendencia de la Capital para entregarle una nota al intendente Gustavo Saadi. "Le solicitamos que nos encuadre en el grupo de riesgo laboral para un subsidio paliativo con el fin de poder afrontar esta crisis que nos afecta a todos.
Entendemos y compartimos la situación, sabemos de la problemática que hay y estamos atravesando", expresa la nota.
"No ponemos cifras ni montos, sólo pedimos la colaboración del Gobierno ya que no poseemos ningún tipo de remuneración, más que nuestro trabajo en la calle", agrega la misiva.
Julio César Castro explicó a El Ancasti que la iniciativa surgió a partir de la decisión de autoconvocarse sin la participación del gremio, cooperativas o sector político.
"Nunca hemos pedido nada al Gobierno, sabemos que la situación es muy compleja y entendemos que para todos es igual. Tenemos cuatro días casi paralizados que no llegamos a cubrir ni el 50% de lo que veníamos trabajando", explicó Castro y dijo que la situación podría empeorar, ya que a partir de hoy habrá cuarentena para la mayoría de los empleados de la administración pública provincial. Estimó que en la actualidad son 1.800 los trabajadores de este sector que dependen de la recaudación diaria.
Castro aclaró que el reclamo se realiza de manera pacífica, ya que no tienen la intención de cortar calles o realizar medidas de fuerza. "Nos autoconvocamos a más de 400 personas, no queremos que sea algo político, este reclamo se hizo en forma pacífica, esperamos una respuesta, queremos que nos incluya", añadió el trabajador del volante.