Ayer el fiscal municipal en comisión de Valle Viejo, Martín Peralta, y el abogado penalista de ese municipio Sebastián Ibáñez se presentaron ante la Fiscalía Penal Nº 9, a cargo de Jonathan Felsztyna, para solicitar la constitución como parte querellante del municipio en la causa penal iniciada por la toma del edificio municipal. Además, pidieron agravar la acusación contra los imputados por el delito de "incitación a la violencia agravada por el uso de material explosivo", ya que nuevas pruebas señalan que en el momento de mayor tensión se pretendió una explosión con garrafa de gas.
Piden que se agraven los cargos por la toma del municipio
En la causa por la toma del municipio fueron detenidos 12 manifestantes. Luego de permanecer 48 horas detenidos fueron liberados bajo caución por el fiscal que investiga en la causa, quien los acusó como coautores del delito de "daño agravado en perjuicio de bienes públicos" cuya pena es de hasta 4 años de prisión.
El abogado Sebastián Ibáñez explicó que en la presentación judicial se aportaron más pruebas fílmicas y de audio referidas al momento de los incidentes. En uno de los videos, uno de los acusados, que sería dirigente de ATE, mira a la Cámara y "reconoce estar tomando con violencia el edificio municipal y en el audio aportado el mismo acusado manifiesta que querían hacer explotar la garrafa que utilizaron en la toma", denunció.
"Con estas pruebas, más las restantes que ya obran en el expediente, el municipio como querellante solicitó que se agraven los cargos contra los acusados para que se los acuse también por el delito de incitación a la violencia agravada por el uso de material explosivo, previsto en el artículo 211 segundo párrafo del Código Penal que tiene pena de prisión de hasta 10 años", explicó.
En la ampliación de la denuncia se identifica a las personas que aparecen como protagonistas de las pruebas fílmicas y de audio.
"Causaron daños materiales considerables en las instalaciones del edificio municipal y utilizando para ofrecer resistencia física a la autoridad policial, elementos contundentes (piedras, entre otros) y punzo-cortantes como así también material explosivo (garrafa de gas) este último con intenciones de ser explosionado lo cual fue impedido por la fuerza policial actuante que, con refuerzos de efectivos, lograron recuperar el edificio municipal y aprehender a los autores del hecho, entre ellos los imputados, poniéndolos a disposición de esta Fiscalía interviniente", relata la presentación.
Los representantes de la comuna le solicitaron al fiscal que disponga "las medidas de investigación y protección necesarias para garantizar la integridad personal de los empleados y funcionarios del municipio de Valle Viejo como así también de los edificios municipales".
El miércoles 12, a primera hora de la mañana un grupo de cesanteados de la Municipalidad de Valle Viejo decidieron tomar el viejo edificio municipal, ubicado en la esquina de avenida Presidente Castillo y calle Joaquín Acuña, donde funcionan varias dependencias.
A eso de las 6 de la madrugada, los manifestantes irrumpieron en el inmueble, cerraron las puertas y las aseguraban por dentro con armarios y escritorios para así impedir el ingreso del personal que debía trabajar a partir de las 7. De acuerdo con la información que brindó la Policía, los manifestantes redujeron a tres efectivos que se encontraban custodiando estas oficinas y permanecieron en el interior unos veinte minutos hasta que los uniformados lograron entrar y detener a las 11 personas que se encontraban en el interior por los daños causados al edificio y las agresiones que causaron al personal.
Nueva marcha
El martes, a última hora, los cesanteados de la Municipalidad de Valle Viejo volvieron a manifestarse con una marcha que se hizo por las calles de ese departamento hasta el edificio municipal. Con carteles y pancartas solicitaron a la intendenta la reincorporación de los trabajadores que fueron dados de baja.
Mientras tanto, desde el lunes un grupo de cesanteados permanecen acampando frente al Parador Municipal de Tres Puentes, donde se encuentran las oficinas de la comuna.
Por otra parte, el delegado de ATE, Rubén Luna, quien en reclamo por esta situación lleva adelante una “huelga de hambre” sufrió en la mañana de ayer una descompensación aparentemente por falta de alimentación, por lo que debió ser atendido por el personal del SAME.
En diálogo con este diario el gremialista indicó que decidió llevar adelante esta medida, para que “los compañeros no dejen de trabajar, a la espera de una respuesta de la intendente”.
Según trascendió, Luna tenía presión alta y debilidad.n