La campaña de Donald Trump emitió un comunicado ayer para dejar claro que seguirá adelante con su estrategia de judicialización de los resultados al asegurar que "si cuentan los votos legales, ¡fácilmente gano la elección! Si cuentan los votos ilegales y tardíos, ¡nos pueden robar la elección!".
Trump, al borde de perder las elecciones
Fiel a su estilo confrontativo, el mandatario republicano disparó: “Queremos que todos los votos legales sean escrutados. No queremos que haya votos emitidos después del día de los comicios. Queremos una elección honesta, un escrutinio honesto y personas honestas trabajando. No queremos tener unos comicios robados de esta forma".
Mientras su contrincante, el demócrata Joe Biden, se perfila como futuro presidente al obtener una discreta diferencia a su favor en el conteo de electores, los jueces de Georgia, Michigan y Pensilvania rechazaron los pedidos de la campaña de Trump para detener los escrutinios. Primero, un juez de Georgia, le siguió la jueza Cynthia Stephens, de Michigan.
En Pensilvania, la Corte Suprema de Justicia local revirtió la decisión de un tribunal inferior y no dio lugar a la detención del conteo.