Días pasados, el Instituto Lebensohn realizó un conversatorio con emprendedoresy trabajadores del sector económico, referentes académicos, sociales y políticos, "conmovidos por la falta de diálogo y criterios objetivos en la imposición de las medidas de aislamiento social", señalaron desde la entidad.
Según el diagnóstico que se realizó existe "una profunda preocupación, reclaman la extensión horaria para sostener sus emprendimientos y fuentes laborales". Además, concluyeron que "la imposibilidad de trabajar y ofrecer los servicios que demandan la sociedad, son consecuencia de un gobierno que está coartando las libertades individuales, de manera autoritaria e irracional".
Los riesgos sanitarios de las reuniones sociales privadas vs espacios gastronómicos habilitados, con protocolos de higiene y seguridad; junto a los beneficios económicos de toda la cadena de valor de los servicios gastronómicos, que impactan en proveedores locales, artistas, empleo directo e indirecto, desarrollo cultural y entretenimiento nocturno regulado y controlado, fueron algunos de los temas de debate.
"La sociedad debe recuperar las libertades individuales, recurriendo a la responsabilidad social en comportamientos de higiene junto al contralor de las medidas sanitarias preventivas. Sin libertades no hay trabajo, educación, deportes, recreación y turismo".
El evento contó con las exposiciones de la socia fundadora de la cerveza artesanal Wakani, Karina Díaz, el arquitecto Jorge Buenader, el desarrollador gastronómico Santiago Manzi y fue moderado por el coordinador del instituto Lebensohn Alfredo Marchioli. "Como perlita del evento, terceros desconocidos pretendieron boicotear la reunión mediante el hackeo de la plataforma y el ingreso de ciberdelincuentes anónimos que, a pesar de sus cobardes intenciones, no pudieron interrumpir la reunión", informaron.n