Luego de un primer intento fallido, personal de la Municipalidad de Valle Viejo procedió a retirar absolutamente todo el mobiliario del Juzgado de Faltas N°2.
La Municipalidad se llevó hasta las sillas del Juzgado de Faltas N°2 de Valle Viejo
La medida causó un fuerte perjuicio a los empleados de la institución, ya que ni siquiera tenían lugar donde sentarse. Para colmo de males, durante todo el mes de enero el Juzgado de Faltas N°2 está de turno, por lo que todos los trámites que se realizan en el lugar, se verán fuertemente perjudicados.
La polémica con este Juzgado de Faltas y el Municipio de Valle Viejo a cargo de Susana Zenteno se remonta a antes de que asumiera la intendenta.
Días antes del cambio de mando, mediante una sesión cargada de polémica, el Concejo Deliberante nombró a Alejandro Jalile (sobrino del exintendente, Gustavo Jalil), al frente del Juzgado. Jalile fue nombrado gracias a los votos de los concejales del FCS-Cambiemos y del FJV, Alberto Barrionuevo (hoy presidente del cuerpo) y Walter Figueroa, que concluyó su mandato. La actitud de los concejales, generó un fuerte malestar en las filas del justicialismo chacarero, a tal punto que la intendenta pidió la expulsión de los ediles del PJ.
El hecho sumó más controversia cuando, antes de que termine el mandato de Jalile, el intendente dotó al Juzgado de mobiliario correspondiente a la propia Municipalidad. Cuando se producía el traslado de los muebles desde la comuna al edificio se produjeron algunos entredichos entre los empleados municipales que respondían a Jalile y a Zenteno.
En medio de la polémica por la que accedió al cargo, Alejandro Jalile renunció al Juzgado apenas una semana después de haber asumido.
Precisamente, el mobiliario que ordenó trasladar Jalile, es el que el personal de la Municipalidad retiró ayer. El lunes intentó hacerlo, pero los empleados del tribunal lo impidieron advirtiendo que todos los muebles y equipos estaban inventariados en el Juzgado.
Ayer, el retiro de los elementos se concretó. Para hacer efectiva la medida, los agentes del municipio llevaron un decreto firmado por la intendenta que derogaba el instrumento legal con el que Jalile dotaba de mobiliario a este organismo.
Al renunciar Jalile, la titular del Juzgado N°1, Mariela Musri quedó a cargo del Juzgado N°2. Sin embargo, como la letrada estaba en uso de sus licencias anuales, subrogando en ese lugar quedó el secretario del Juzgado Alejandro Bertón.
Ante esta situación, Musri se reincorporó al cargo y en diálogo con El Ancasti afirmó que está "sorprendida" por la situación. Además, afirmó que de esta forma "el juzgado no puede trabajar".
Asimismo, resaltó que se reunió con el secretario de Gobierno de la Municipalidad chacarera, Rolando Contreras, quien le prometió una solución, pero sin establecer una fecha.
Por su parte, Bertón relató el momento que le tocó presenciar cuando los empleados del municipio se llevaron todo. "Dejaron el edificio vacío y tuvimos que pedir prestado un escritorio para poder trabajar", destacó.
Además, resaltó que como el Juzgado está de turno, esta situación complicó todo el trabajo llevado adelante. "Cuando un infractor venga, se va complicar darle una respuesta en forma rápida", dijo.
"Es mínimo lo que podemos hacer porque literalmente no tenemos mobiliario, solo nos quedaron los libros y registros", añadió.
De igual manera, mencionó la difícil situación en la que están los empleados. "Como no hay ni sillas para sentarse, los empleados no pueden trabajar parados todo el turno", sostuvo. "Algunos se fueron a trabajar a la plaza porque es imposible prestar servicio sin sillas. Además, sirve como una forma de mostrar la situación que nos toca vivir", cerró.
Actualmente, en el Juzgado de Faltas N°2 trabajan 22 personas, pero se encuentra con personal reducido teniendo en cuenta que gran parte de los agentes están de licencias.