Está enojado y lo hace saber. Walter Arévalo, el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), realizó fuertes declaraciones contra los propios trabajadores que representa, a los que trató de “traidores y ladrones”, luego de comprobar que se le habían aplicado los descuentos por los días de paro, a lo que definió como un “latigazo”.
Arévalo dijo que los empleados municipales son traidores y ladrones
El líder sindical fue muy crudo y acusó a los empleados de robarle a la comuna y les advirtió que él lo sabe pero no le importa porque no es “alcahuete”, aunque si amenazó a quienes le quitaron su apoyo al decir que “después no lloren”.
Furioso y sin filtro, Arévalo se presentó ayer en instalaciones de Higiene Urbana y, según comentaron presentes en el encuentro, reprochó por la falta de apoyo a las medidas de fuerza que convocó el primer día de la gestión de Gustavo Saadi, las cuales se extendieron por casi un mes hasta que, ante la marcada baja en la adhesión de los trabajadores, decidió pedir la conciliación obligatoria.
Molesto, al llegar a Higiene Urbana, Arévalo acusó a sus representados y les recriminó por haber trabajado durante el paro: “Total ‘yo me subo al camión, a mí qué me importa… veo si le puedo sacar gasoil al camión, veo lo que puedo hacer adentro del camión’. A mí no me interesa, pero muchos de los que salen a laburar hacen eso, porque, si somos sinceros, muchos salen a hacer eso, pero a mí no me importa porque yo no soy alcahuete de nada”, les remarcó.
“Así que aquí es así compañeros, nosotros estamos en un proceso de conciliación que lo hemos pedido nosotros, que va a terminar dentro del marco legal, y después dentro del marco legal compañeros vamos a tomar… lo que decidamos entre todos. Seamos cinco, seamos diez o seamos los que seamos, nosotros vamos a seguir dando pelea; el que se quiera sumar bien, pero después que no lloren cuando los toquen y vengan a buscar aliados donde está el círculo que pelea. Fíjense ustedes, nosotros siempre hemos estado en todas las peleas, en Valle Viejo, en Chumbicha, en OSEP. Hasta los docentes municipales, que cuando Raúl les ha querido descontar lo primero que hemos hecho nosotros: ‘Raúl Jalil, no descontés porque nosotros los vamos a llamar a los compañeros que se adhieran a un paro’. Ahí están, esperando que nosotros salgamos a pelear, para hacer como hacen siempre, sentarse después de los arreglos a decir ‘yo también quiero lo que les han dado a los municipales”.
Ni sus delegados se salvaron, ya que Arévalo cuestionó que “salen a decir los mismos delegados traidores que los camiones están en condiciones. Pero quién los ataca a ellos, cuando saben que se sientan a tomar Coca con los directores”.
Así Arévalo descargó toda su furia y se espera que el capitulo entre él, el gremio y los trabajadores municipales continúe sumando capítulos.