El presidente Alberto Fernández salió a abogar por la Ley Impositiva bonaerense impulsada por el gobernador Axel Kicillof, que sería aprobada esta semana, y llamó a dirigentes de Cambiemos para aflojar la resistencia al proyecto que se tratará el miércoles en la Legislatura. Además, ministros de la Provincia se reunieron con legisladores oficialistas y referentes de Juntos por el Cambio, y la vicegobernadora Verónica Magario confirmó cambios en la Ley Impositiva: "El famoso 75% llegará a menos partidas", anunció.
Uno de los puntos que trababa las negociaciones era el gravamen sobre el Inmobiliario Urbano, ya que en el proyecto original el 75% de aumento alcanzaba a las propiedades que superaban los $680.877 y con las modificaciones tributarán solo aquellas que superen $1,3 millones. "Cedemos en parte la recaudación, esto es real. Pero con esta recaudación podemos llevar adelante lo más importante que es trabajar en las escuelas, los hospitales, combatir el hambre y trabajar en pos del crecimiento de la Provincia", dijo Magario.
El Gobierno bonaerense aceptó retrotraer la tasa extraordinaria en algunas actividades portuarias y cedió también al incremento de los Ingresos Brutos sobre los servicios profesionales y no profesionales que iban del 3,5% al 4,5% en la iniciativa anterior. La sesión extraordinaria está convocada para este miércoles y la intención es que a las 11:00 el proyecto ingrese por Diputados para luego lograr la sanción definitiva en Senado.
Según trascendió de fuentes oficiales, el Presidente se comunicó también con Gustavo Posse, intendente de San Isidro, y le dijo: "Hay que darle una mano a Axel". Ayer, Kicillof llegó a la Casa Rosada con la intención de oficializar el apoyo del Presidente al proyecto impositivo, y también se reunió con el ministro del Interior, Eduardo de Pedro.n