TUCUMÁN- La tensión volvió a los trabajadores de la firma regional de supermercados Luque, luego que trascendiera información sobre el ingreso a concurso preventivo de la firma, que finalmente fue confirmada por su propietario, aunque se aclaró que la decisión es no cerrar las puertas y que solo se trata de “un paraguas jurídico”.
Durante todo el día viernes circuló a través de los teléfonos celulares de distintos actores económicos de Tucumán un mensaje que decía que “Emilio Salvador Luque ingresó en concurso preventivo ayer mismo (por el jueves), a las 8.30, con una presentación efectuada por sus asesores jurídicos ante el Juzgado en lo Civil y Comercial Común 1 de la provincia” y hasta se habló de la puesta en venta de un ingenio que la firma tiene también en Tucumán. Los comentarios acerca de la falta de solvencia del empresario supermercadista para atender la cadena comercial inundaron la ciudad de Tucumán y el temor a perder su fuente laboral de más de mil empleados volvió a hacerse latente.
“Ingresé en concurso preventivo ante la falta de créditos bancarios y de proveedores para sustentar el negocio. Sin financiamiento no se puede seguir así, pero vamos a seguir peleando para mantenernos en pie”, confirmó el empresario en La Gaceta, aunque admitió que mucha de la información trascendida no fue real.
Embargo
Semanas atrás, la firma había ingresado en un complejo panorama luego que la AFIP trabara un embargo millonario que retrasó el pago de sueldos de los 1.200 trabajadores.
Luque señaló que la situación no tiene nada que ver con la de los ingenios. “Pese a los contratiempos climatológicos, los establecimientos están moliendo y no hay riesgo alguno acerca de una no continuidad de nuestras tareas en ambas plantas”, manifestó.
Luque indicó que inició el proceso judicial como una manera de sostener el negocio y no llegar a la quiebra. De hecho, antes del llamado a convocatoria de acreedores, se buscará por todos los medios legales evitar aquel escenario de quiebra, aseguró.
La intención del empresario es seguir operando en los supermercados, a partir del concurso preventivo, bajo la vigilancia de un síndico y de un comité de acreedores. En ese escenario, esos acreedores no podrían ejecutar los bienes como tampoco pueden tomar medidas que impidan sostener la sociedad comercial, confiaron desde la empresa. Así, el concurso preventivo no sería otra cosa que “un paraguas jurídico” para evitar un “mal mayor” en la administración de la empresa.
Propuestas
El empresario destacó que hay posibilidades de sostener la mayor parte de los locales comerciales de la cadena en virtud de ofrecimientos realizados por dos cadenas multinacionales interesadas en el negocio y otra regional que quiere quedarse con las sucursales en Tucumán, Salta y Catamarca. “No he cerrado ningún local. Hablé con los 20 delegados de la empresa respecto de estas ofertas y de la necesidad de mantener abiertas las bocas de expendio de mercaderías”, señaló el supermercadista.
Si bien reconoció que no está trabajando de manera óptima, admitió el esfuerzo de los empleados por vender la mercadería que se reponen para poder cobrar los salarios y un anticipo del aguinaldo. “En esta empresa no se dieron vacaciones ni licencias masivas, con la idea de que el negocio puede recomponerse con el esfuerzo de todos”, señaló.
En Catamarca la firma logró pagar lo adeudado y había empezado a recibir mercadería para reponer y mantener su funcionamiento.