La tradicional fábrica de alfajores Balcarce pidió un procedimiento preventivo de crisis, por lo que peligran un centenar de puestos de trabajo en medio de una fuerte caída en el consumo.
Se espera que en los próximos días se trate el conflicto de la compañía marplatense, que solicitó suspender la actividad de sus empleados ocho días al mes.
La Secretaría de Trabajo de la Nación será la encargada de aprobar o no el procedimiento y, en caso de avanzar, el gremio y las autoridades de la empresa tendrán que negociar un acuerdo en medio de la compleja situación.
La empresa, que estuvo por quebrar en 2001 y repuntó dos años después, está atrasada con pagos correspondientes a los trabajadores dada la crítica situación por la caída de ventas.
Desde el año anterior, abona los salarios en cuotas y el sueldo correspondiente a julio no fue saldado, al igual que el aguinaldo y el bono de fin de año. Los productos Balcarce tienen más de 50 años de antigüedad y cuentan con más de 60 locales en diferentes puntos del país.
Este caso se suma al de otras empresas que se encuentran en similares circunstancias ante la crisis económica por la que atraviesa la Argentina.
Días atrás, se conoció la grave situación financiera de la fábrica de galletitas "Tía Maruca" al encontrarse al borde del concurso de acreedores, lo cual se sumó a un serio conflicto salarial con sus 400 empleados.
La empresa Suschen, una de las mayores productoras de golosinas de la Argentina, cerró la planta que tenía en la localidad bonaerense de Rafael Castillo, en el partido de La Matanza, donde elaboraba las tradicionales "Mielcitas".
El mes pasado, la fábrica más tradicional de alfajores, dulces y galletitas de la provincia de Córdoba, Estancia El Rosario, despidió a 23 de sus 29 empleados y frenó la producción por la caída de ventas en medio de la crisis económica.
La problemática financiera no solo se presenta en el sector de alimentos, sino que también se refleja en otros rubros como la automotriz y la de ropa, y calzado.n
24 de julio de 2019 - 02:07