A casi un mes de que la cadena de supermercados Luque se declarara en quiebra, los 1200 trabajadores de las 21 sucursales tratan de subsistir con la venta de los productos que quedan en stock y que se repone a cuenta gotas. Miguel Zelaya, representante de los trabajadores, comentó en declaraciones a LV12 que la situación actual de los trabajadores es "muy crítica y cada día que pasa, empeora".
"No se despidió a nadie, seguimos conservando la misma cantidad, tratamos de garantizar los 1200 puestos de trabajo hasta último momento", señaló y precisó que les deben el sueldo de junio y el medio aguinaldo que debían haber cobrado en las últimas semanas.
Además, relató que las sucursales continúan en horario normal, con ventas disminuidas por faltante y "los ingresos son destinados a los sueldos", mientras que el expendio vía tickets está suspendido y solo se vende por medio de efectivo y tarjetas locales.
Días atrás comenzó a hacerse fuerte la versión de que una cadena de supermercados podría hacerse cargo de la empresa tucumana, pero no hubo más novedades.