Para estas PASO, las cinco fuerzas que compiten deberán gastar en forma conjunta más de $150 millones para imprimir los votos que se utilizarán solo en Capital. Esto se debe a la abrumadora cantidad de 88 colectoras que competirán en la categoría concejales.
La cifra surge de un cálculo realizado por El Ancasti en base al valor que le asigna el Gobierno nacional a cada voto en forma individual (por categoría), multiplicándolo por la cantidad de electores y por la cantidad de colectoras que competirán en las primarias, entre otros ítems.
La fuerza que más gastará en estas primarias será el oficialista Frente de Todos, que lleva 48 colectoras para la categoría concejal en toda la Capital.
Para iniciar el cálculo, se debe tomar en cuenta la resolución de la Dirección Electoral dependiente del Ministerio del Interior de la Nación, donde se le asignó un valor de referencia de $0,54 a cada voto (cuerpo de 12 por 19 cm). Este valor que se le asigna a cada voto es para calcular el otorgamiento de aportes para colaborar con la impresión de boletas a aquellas agrupaciones políticas que participen en las elecciones primarias de acuerdo con la ley de Financiamiento de los partidos políticos. Oficialmente, la resolución del organismo nacional designa un valor de $546,26 por cada millar de votos.
Si se tiene en cuenta que en la capital catamarqueña se eligen siete categorías (Presidente-Vice, Diputados nacionales, Gobernador-Vice, Diputados provinciales, Senador departamental, Intendente y Concejales por circuito) cada boleta tendría un valor de $3.82.
Al monto de cada boleta, primero se lo multiplicó por la cantidad de electores en cada circuito. Posteriormente, a ese valor se lo multiplicó por la cantidad de colectoras que se presentan en cada distrito.
El cálculo se hizo en base al padrón electoral de 2017, por lo que no se toman en cuenta los nuevos electores que participarán por primera vez en esta elección.
Como ejemplo, en el circuito 7 (el más grande de la ciudad), hubo 43.539 electores en 2017. A ese número se lo multiplica por el valor de la boleta completa ($3,82), lo que da como resultado $166.318.
Posteriormente, a se monto de lo debe multiplicar una vez más. En esta oportunidad por la cantidad de colectoras que se presentan en ese circuito, es decir por 16. Esta operación, da como resultado $2.661.088, que es el número que costaría imprimir una boleta para cada uno de los electores de este distrito.
Sin embargo, se sabe que las fuerzas imprimen más boletas que las necesarias. Este diario consultó a varios dirigentes que trabajaron como jefes de campaña en diferentes elecciones y todos coincidieron en que, en promedio, se imprimen cuatro votos por elector. En base a ese dato, se multiplicó los $2.663.088 por cuatro, lo que da como resultado que tan solo en el circuito 7 se gastarán $10.652.352.
Este mismo cálculo se debe hacer en cada uno de circuitos, multiplicando el valor del voto en la cantidad de electores y por la cantidad de colectoras que se presentan. El número total da $148.911.022.
De igual forma, los dirigentes consultados explicaron que este valor está por debajo de lo que realmente se gasta en votos para una campaña.
El valor que le asigna la Dirección Electoral Nacional a cada voto es en base a un cálculo de costos realizado por la Casa de la Moneda y no por una imprenta privada, que generalmente, según los dirigentes, cobra más por las impresiones.
Además, a esa cifra se le deben agregar los costos de transporte, si es que la impresión no se realiza en la provincia. Por último, también debe tenerse en cuenta que lo que otorga la Nación como ayuda para la impresión de boletas es ínfimo y es solo para las categorías nacionales (Presidente-Vice y Diputados nacionales).
Para las PASO de 2017, Nación repartió un poco más de 900 mil pesos entre las siete fuerzas políticas que compitieron. En ese monto, también se incluyeron las partidas destinadas para el aporte de campaña.
El exorbitante monto de $148 millones podría ser mucho menor si se reemplaza el método del voto papel por otro más moderno.
En la Ciudad Autónoma de Buenos y en la provincia de Salta se utiliza el voto electrónico y en la provincia de Santa Fe se implementa la boleta única. Esta última alternativa fue propuesta por varios legisladores locales, que nunca obtuvo acompañamiento.
De todas formas, como la elección provincial se unificó con la nacional, los comicios se rigen con las normas nacionales, donde sigue vigente el voto papel.