La diputada Verónica Rodríguez Calascibetta, referente del Movimiento Renovador y una de las "excluidas" del armado en la lista del Frente Juntos por el Cambio, fue crítica de la lista que presenta la principal alianza opositora, se preguntó si es que no hubo intenciones de no llegar a una buena oferta electoral y apuntó contra la orgánica partidaria y la dirigente Natalia Herrera, postulada en el lugar que el Movimiento había solicitado para ella. "Estamos ante una situación personal, un transfuguismo político", disparó.
La diputada, no se consideró una "herida" tras las negociaciones, pero sí se mostró molesta "por el incumplimiento de los acuerdos políticos". "Tuve la voluntad de integrar una lista constituida por todos los sectores. No hubo sinceridad en los acuerdos políticos, y para prueba no hace falta mucho más que las declaraciones de Natalia Herrera, que admite que fue postulada por la orgánica partidaria en un lugar que había sido acordado al Movimiento Renovador, independientemente de quién haya sido postulado", dijo.
Para Rodríguez, la situación quedó aclarada por la propia Herrera: "Lo que dijo (reconoció que aceptó la candidatura tras un ofrecimiento de la orgánica partidaria) habla de la situación en que ella se ha puesto. Estamos hablando de un transfuguismo político y habla a las claras de la falta de intención del oficialismo partidario de incluir a todos. Fue más allá de eso, porque trataron de involucrar al Movimiento Renovador en una postulación que no había realizado", sostuvo.
En ese sentido, dijo que la de Herrera fue "simplemente la actitud de una persona que quiso llegar a un lugar sin tener los códigos y la conducta que tenemos los demás". "No hay otro dirigente del Movimiento Renovador que haya tenido una actitud parecida", dijo.
"Además, es de público conocimiento que Natalia Herrera es sobrina de Rubén Herrera, que actualmente es diputado provincial. El sentido común indica que no podía ser nominada para ocupar ese lugar, y no tiene nada que ver con los merecimientos, con la militancia o con la calidad de actividad política que ejerce, sino que simplemente no es el momento para que sea postulada", opinó.
La diputada dijo que estas situaciones de "transfuguismo político" son "situaciones que no son deseadas ni compartidas". "Lo que hizo Natalia Herrera es una cuestión personal, que no se vincula con el Movimiento Renovador", señaló y recordó los episodios de las diputadas Cecilia Porta de Salas y Analía Brizuela, ambas electas por el FCS que luego formaron bloques unipersonales para aliarse al justicialismo.
Por último, dijo que su rol dentro del bloque no cambiará "porque no podemos mezclar esta cuestión de oferta electoral con la función institucional". "La ciudadanía evaluará estas cosas con su voto. Lo que sí está claro, es que hay una crisis en cuanto a cómo se dieron las postulaciones. La responsabilidad de que el FAPRA, el Movimiento Renovador y Movilización estén afuera de este armado es de la orgánica partidaria, que estuvieron al frente de la confección de listas. No tenemos una lista que sea representativa y participativa. Habrá que preguntarse si el armado fue ineficiente, si no hubo capacidad, o si no se quería llegar a una buena oferta electoral", finalizó.