Según pudo averiguar El Ancasti, el fiscal del Tribunal de Cuentas René García Olmedo dispuso la realización de un sumario interno para tratar de establecer cómo se filtró el informe de la Unidad de Auditoría de Obras Públicas que se realizó en 2017. La medida la habría tomado hace pocos días, cuando estuvo en ejercicio de la presidencia.
La disposición cayó mal entre los agentes del organismo, que consideran que se trata de una maniobra de persecución. El sumario está orientado a investigar tres áreas del TC: la secretaria privada, secretaría general y el área en la que se realiza el control de la Obra Pública. La justificación es que se trata de un trámite que no fue concluído. Sin embargo, la conducción del organismo tardó casi dos años para resolver las objeciones que tenía la auditoría.
Lo cierto es que el informe data del año 2017 y hace ya bastante tiempo que circulaba por distintos ámbitos políticos hasta que llegó a manos del diputado Francisco Monti (FCS- Cambiemos), quien inició la presentación en la Fiscalía Federal. El gremio que nuclea a los trabajadores no realizó todavía ninguna presentación porque no habían obtenido la disposición formal.