Frente al complejo panorama económico que ya repercutió en la pérdida de miles de puestos de trabajo en el país y que en Catamarca impacta en la industria, la construcción y el comercio, también repercute con crudeza en el empleo doméstico.
Frente al complejo panorama económico que ya repercutió en la pérdida de miles de puestos de trabajo en el país y que en Catamarca impacta en la industria, la construcción y el comercio, también repercute con crudeza en el empleo doméstico.
Cada vez más familias optan por administrar de una manera diferente sus ingresos y el desarrollo de tareas del hogar, que antes muchas veces era ejecutado por un tercero.
El sindicato de Amas de Casa de Catamarca, que nuclea en parte a quienes desarrollan esta actividad, señaló que los despidos en el sector vienen siendo moneda corriente en los últimos meses.
La secretaria general, Graciela Peresoni, estimó que por mes un promedio de 20 y en algunos casos hasta 30 personas, llegan a la institución a buscar orientación y contención ante la pérdida de su empleo.
“No tenemos un padrón, pero sí una casuística de las personas que llegan a la oficina y la verdad que es un alto porcentaje. Cada mes quedan sin trabajo muchos”, destacó.
Se trata de trabajadores formales, y en otros casos no, que sufren la pérdida de su fuente laboral, y en muchos casos recurren al sindicato, para recibir asesoramiento y contención social.
Peresoni es además delegada de la Obra Social del Sindicato de Amas de Casa (OSSACRA), y destacó que en muchos casos, los nuevos desempleados llegan en búsqueda de poder mantener al menos la obra social, situación que alertó a la institución.
Informalidad
Por otro lado, señaló que pese a los avances para frenar la informalidad en la actividad, admitió que se sigue registrando a niveles altos.
Pero además sucede que en esa masa de empleados formales, solo un 10% del total recibe un salario tal como lo fija la escala salarial vigente.
“Es un sector muy golpeado, porque están mal pagos -no digo todos-, pero un gran porcentaje está en negro”, señaló.
Al respecto, dijo que existe un gran problema para avanzar en el blanqueo, ya que en muchos casos prefieren no acceder a la regularización para evitar perder la AUH (Asignación Universal por Hijo). Si bien destacó que se apunta a informar y asesorar, muchas veces no es un tema fácil.
Destacó que en algunos casos es el empleador el que busca asesorarse ante la negativa del empleado, ya que tras la reglamentación de la ley que ampara el trabajo doméstico, existen beneficios como la reducción en el impuesto a las Ganancias. “Muchas veces son jóvenes y no piensan en su futuro. Tratamos de orientarlos porque pueden tener algún accidente y no tendrán obra social, se van a jubilar y no están aportando”, evaluó y apuntó a que “falta información”.
Pero también destacó que la actividad muchas veces sufre situaciones de violencia. Comentó que tuvieron que enfrentar casos de violencia, en que los empleadores llegan a la institución, molestos porque el sindicato les dio a sus empleados información sobre la ley.
“Muchos empleadores vienen y nos prepean”, dijo. Como parte de esta tarea casi de concientización señaló que se entrega folletería instructiva, tanto para el empleado como para el empleador, para conocer más de la ley que ampara la actividad, pero muchas veces no es bien recibida, lo que demuestra el grado de presión que muchas veces ejerce el empleador y que es lo que da lugar a que se mantenga la informalidad.
Más honbres
Pero en un contexto complejo de incertidumbre laboral, un dato llamativo es que a partir de los avances en la igualdad de género y sin dudas relacionado con la necesidad de acceder a un trabajo, es que se viene registrando un crecimiento de la cantidad de hombres que desarrollan un empleo doméstico.
Peresoni destacó que a partir de 2014, cuando el sindicato incorporó su tarea conjunta con la obra social, registró el primer caso de un hombre empleado doméstico.
A partir de allí los casos se fueron incrementando. Además de los quehaceres domésticos, que antes estaban exclusivamente relacionados con la mujer, ahora son los hombres los que dejan de lado el pudor y los prejuicios para enfrentar la necesidad de trabajar.
escala
La escala salarial vigente para la actividad doméstica, para personal con retiro.
Tareas generales
Hora: $103; mensual: $12.703
Cuidado de personas
Hora: $110.50;
mensual: $14.126
Caseros Hora: $110.50;
mensual: $14.126
Tareas específicas
Hora: $117.50;
mensual: $14.478
Supervisor
Hora: $124.50;
mensual: $15.584.