El anuncio del Gobierno nacional de incorporar cortes de carne a una canasta de productos “esenciales”, con precios congelados por seis meses, no solo no tendrá el impacto esperado en Catamarca, como tampoco en el resto del país, sino que prácticamente es casi imposible que lleguen al mercado local.
Sostienen que el acuerdo por los cortes esenciales solo beneficia a los exportadores
Referentes del sector estiman que en definitiva el anuncio oficial terminará siendo un beneficio solo para los exportadores que -acuerdo de por medio- venderán al mercado interno el remanente de exportación.
El anuncio que diera el propio presidente de la Nación, Mauricio Macri, puso la mirada de los consumidores en los cortes esenciales del acuerdo, el asado, vacío y matambre a un precio de $149.
Pero rápidamente este anuncio se diluyó en el interior del país, cuando las provincias se enteraron de que en realidad estos cortes solo estarán disponibles en el Mercado Central ubicado en Buenos Aires y en dos provincias, Santa Fe y Córdoba.
Salvando distancias, la realidad demuestra que además de la inviabilidad de acceder a estos cortes para el catamarqueño común, también pesará en esta demanda la escasa disponibilidad del producto.
Consultado sobre las expectativas de que los llamados cortes esenciales lleguen a Catamarca, el empresario local Víctor Natilla, destacó que será prácticamente imposible.
Es que más allá de las distancias con estas metrópolis, cuyo costo operativo de traslado generan un costo extra, la disponibilidad de estos productos no lo hará posible.
Natilla destacó que en relación a la información publicada a nivel nacional, el acuerdo incluye la disponibilidad de unos 250.000 kilos por semana en el Mercado Central, con lo que escasamente llegue a Buenos Aires, menos aún al resto de las provincias.
“El asunto es que no va a alcanzar para que llegue a Catamarca. Si abastece al conurbano ya fue. Ellos hablan de 250 mil kilos por semana. Si una carnicería vende 500 kg por día, en 500 carnicerías ya se vendieron los 250 mil kilos”, comparó.
“Es muy difícil, es casi imposible. Ese porcentaje de carne que va al mercado es un porcentaje ínfimo sobre el total del consumo”, opinó.
Pero además, en el hipotético caso de que existiera una disponibilidad de cortes para el resto de las provincias, los costos no serán los mismos.
A ese valor de $149 para los cortes deberá sumarse por lo menos un costo extra del 20% para la logística del transporte.
Es decir que si esos cortes llegaran al carnicero en Catamarca, entre transporte y rentabilidad no serían por menos de $230 el kilo. Un precio muy similar a los valores que se manejan en el mercado local, como por ejemplo un kilo de asado de primera calidad ronda los $270 y el puchero de calidad, como el osobuco, ronda en los $150.
Esenciales
Pero los cortes llamados esenciales por el Gobierno, no son los esenciales en el mercado al que accede el consumidor común.
Estos en realidad se conforman por cortes que no forman parte de la cuota Hilton que el país exporta al mercado europeo.
Esta cuota está integrada por los cortes blandos y sin hueso, como el peceto, nalga, entre otros, que son materia por excelencia de la exportación. Es decir que los llamados esenciales integrados por asado, vacío y matambre, son los excedentes de la cuota Hilton, aquella que a los exportadores no les sirve más que para distribuir en el mercado interno.
Estos cortes de exportación en el mercado internacional tienen un valor de U$S 6.000 y 9.000 la tonelada. “Con un porcentaje de carne del animal que se faena que va a la exportación, tiene ya los costos compensados”, destacó el empresario.
Pero, quienes conocen de la materia aseguran que este acuerdo anunciado con bombos y platillos por el Gobierno nacional, ya es un mecanismo que se venía desarrollando en el país, mediante acuerdos con cadenas de supermercados o con algunas bocas de expendio propias de los mismos frigoríficos exportadores, que comercializan estos cortes con hueso a un precio menor, al que tienen los frigoríficos que se abocan a un abastecimiento interno.
“El Gobierno nacional les hace un gran favor en sacárselos a estos cortes, ya que para ellos es un excedente. Y solo será un buen beneficio para el consumidor que llegue a esos cortes”, destacó Natilla.
Comentó, además, que estos cortes con huesos no generan en definitiva un gran impacto para el carnicero común, ya que lo que le interesa es tener lomo, peceto y blando. “Le interesa tener todos los cortes, no solo puchero y asado”, aclaró.