El director de Inspección Laboral, Ismael Zalazar, fue duro con los empresarios de la fábrica textil 12 de Octubre, que formalizó su cierre a fines de marzo y despidió a unos 46 trabajadores. El funcionario aseguró que la empresa no garantiza el piso del 75% de indemnización para los empleados despedidos. Consideró que se extorsiona al organismo cuando la representante legal se compromete a pagar la indemnización con la condición de que antes se homologue el acuerdo.
“La empresa se ha manejado mal y eso ha demorado la indemnización y también la desvinculación que acordó un grupo de trabajadores por un acuerdo del 70%. Yo entiendo la necesidad de la gente, hemos tenido tres audiencias y he recibido de manera informal a dos grupos. La empresa no ha cumplido ni siquiera con el mínimo requisito de la indemnización en un 75%”, señaló en declaraciones radiales.
Zalazar afirmó que el organismo a su cargo tiene que velar para que la indemnización cumpla con un mínimo de requisitos para homologarla. “Además, la empresa, de una manera maliciosa y extorsiva, condicionó esos acuerdos a la homologación. A nosotros nos genera un problema legal, más allá de la situación que están pasando los trabajadores”, afirmó.
“La empresa no paga ni el 75% de la indemnización y además condiciona el pago de la primera cuota, que en algunos casos son hasta 12, con la homologación o sea la empresa nos está extorsionando. No hay un marco legal para homologar”, declaró.
"En la última audiencia la abogada dijo que se iba a liquidar el 70% más 100 por ciento de los preavisos que puede significar uno o dos meses de sueldo. Nos encontramos que hay un 71% del paquete de indemnización", comentó. Ante la falta de acuerdo, la empresa fue convocada para el martes para que mejore el acuerdo hasta un 75 u 80% de lo que corresponde por indemnización y sino se deberá recurrir a la vía judicial.
"Esta empresa no presentó el procedimiento preventivo de crisis, sigue trabajando en Buenos Aires. Desde el Gobierno se gestionó subsidio para que continúe en la actividad, se le ha pedido la confección de los guardapolvos. Esta empresa ha planificado maquiavélicamente su cierre, porque no nos olvidemos que presentaron un pedido para adelantar las vacaciones comprometiéndose a que no iba a haber ningún despido ni cierre de la fábrica", afirmó.