El ministro de Producción, Daniel Zelarayán, desestimó la posibilidad de que el municipio de Pomán pueda implementar una tasa para el productor olivícola y le bajó el tono a la polémica que se había generado a partir de un proyecto del intendente Francisco Gordillo. El funcionario admitió que en el futuro se implementará algún tipo de control fitosanitario para proteger la producción local dado que el SENASA, por falta de presupuesto, disminuyó su presencia en el territorio catamarqueño.
Marcha atrás con la intención de crear una tasa sobre el olivo
El jefe comunal -a través de una radio de la localidad- había anunciado que el municipio implementaría una tasa que alcanzaría a los productores que retiren la fruta de la jurisdicción municipal para venderla en otros lugar. En realidad, la tasa no iba directamente al productor sino al transportista, pero varios reaccionaron en contra de la medida porque en general en la zona hay pequeños productores que realizan toda la cadena: producir, transportar y vender.
En declaraciones a radio Valle Viejo, Zelarayán le bajó el tono a la polémica.
"La situación es que este es un año con poca fruta, poca producción debido a las condiciones climáticas de noviembre y diciembre. Conversamos con el intendente y con el diputado Francisco Monti y la verdad que no hay ninguna tasa para cobrar a los productores . Nunca se va a hacer algo en desmedro de los pequeños productores. Los productores tienen la libertad de vender a quien quieran, lo que si se está conversando es ver la posibilidad de una barrera sanitaria en la zona, más hacia futuro, para mantener al resguardo la producción nuestra por el tema sanitario", expresó.
La alusión directa a Monti fue porque el legislador advirtió a través de un proyecto que la tasa que pretendía implementar el municipio rozaba con la ilegalidad. Un productor de la zona Gerardo Romero había señalado que la intención del proyecto es evitar que los productores vendan la fruta a otras industrias de La Rioja y no a la fábrica que compró el municipio.
Zelarayán evitó salir al cruce de Gordillo y consideró que "no estaba en el espíritu del intendente cobrarle al productor. Puede haber una mala interpretación porque no fue el espíritu cobrarle al productor . El transportista es distinto, pero todo lleva un tiempo de aplicación. Implementar una tasa o una barrera fitosanitaria se tiene que realizar a través del consenso y a partir de conversaciones con las instituciones como el SENASA", agregó.
"Nos tenemos que sentar para ver el tema sanitario. En el futuro, todo vehículo que ingrese tiene que estar desinfectado. No es sencillo, pero tenemos que llegar a tener nuestros controles en la provincia".
Un año con baja producción
El ministro añadió que este será un año con baja producción del sector olivícola, aunque el precio por la aceituna de mesa es mejor en comparación con otros cultivos. Desde este punto de vista, entendió la preocupación del municipio por garantizar el ingreso de fruta a la ex fábrica Vanoli.
"Hay poca producción y esa es una de las preocupaciones ,como es en todos lados. Siempre está en salvaguarda el productor y si puede vender la fruta en buena hora. En esta época, la aceituna es la única que tiene buen precio, en los otros cultivos estamos retrocediendo a precios de hace un año o dos", manifestó.
Cámara de desinfección
Por otra parte, Zelarayán anunció que este año se pretende poner en marcha la cámara de desinfección de cítricos, lo que permitirá que la mandarina, por ejemplo, se pueda vender a otras provincias.