Julio Jalit, el intendente de Pichanal, una localidad ubicada al norte de Salta, revolucionó el escenario político con una polémica y contundente frase: “Hasta para robar hay que ser inteligente y yo me considero un tipo inteligente”.
El polémico mensaje de un intendente salteño: "Hasta para robar hay que ser inteligente"
Esas palabras que causaron la indignación de la población y que recorrió todo el país, fueron declaradas por Jalit durante su discurso en el marco de la apertura de sesiones del Concejo Deliberante de Pichanal. Lo llamativo es que esas palabras que emitió durante diez segundos generaron aplausos y el vitoreo de los presentes en el recinto, sin dudas porque los presentes no habían tomado dimensión del mensaje.
Pero tras polémica frase, los medios no tardaron en relacionar el desliz, con los antecedentes que acompañan al jefe comunal. Es que Jalit tuvo un importante crecimiento patrimonial desde que ingresó al municipio.
En 15 años, como intendente de Pichanal, pasó de ser un empleado de estación de servicio, a convertirse en uno de los hombres más ricos del departamento Orán.
Según publicó el Tribuno, desde 2003, con los ingresos obtenidos con la función pública, adquirió una decena de campos sojeros, varias propiedades, vehículos de alta gama y una flota propia de camiones.
Ningún organismo de control pudo saber cómo evolucionó su patrimonio personal, porque nunca presentó las declaraciones juradas que estaba obligado a entregar a la Escribanía de Gobierno de la Provincia, al inicio y final de cada mandato.
Por la misma razón, se desconocen los alcances reales de la fortuna que amasó al frente de uno de los municipios con peores indicadores de pobreza, desocupación, desnutrición, mortalidad infantil, analfabetismo, exclusión social y necesidades básicas insatisfechas.