viernes 2 de octubre de 2026
GOYA ANUNCIÓ QUE SE QUEDA EN CATAMARCA

Comercios buscan reconvertirse para enfrentar la crisis

Por los elevados costos de alquiler y logística, apuntan una reducción por “shock” y a locales “experiencia de compra”.

Por Redacción El Ancasti

Los elevados montos de los alquileres, las facturas del servicio de energía que se duplicaron de un año a otro y un consumo contraído causaron estragos en las pymes, no solo locales sino de todo el país. En el camino quedaron comercios cerrados, con iniciativas privadas que no pudieron soportar la economía galopante y terminaron por bajar la persiana.

Otros, con más espaldas, apuntan a la reconversión y a tratar de seducir bajo los nuevos conceptos del mercado al consumidor agobiado por una estrepitosa caída del poder adquisitivo del salario.

Semanas atrás los carteles de “liquidación total por cierre definitivo” en Goya Calzados y el cierre imprevisto de uno de sus locales marcaban un duro impacto en el microcentro catamarqueño.

Hoy la firma con más de 60 años de trayectoria anunció que seguirá apostando en Catamarca, pero con una furiosa reestructuración.

Pablo Merlo, apoderado de Calzados Diez, en Catamarca Goya Calzados, señaló que la firma continuará en la provincia con dos locales comerciales más pequeños en relación con los que supo tener cuando la firma se encontraba en pleno auge.

150.000

Es el valor mensual de los alquileres que venía pagando la firma. A partir de este mes, el mismo espacio pasaba a costar $200.000.

Merlo señaló a EL ANCASTI que la firma tuvo que enfrentar una fuerte reestructuración y adaptarse al nuevo mercado. Por un lado, para enfrentar el poder adquisitivo reducido y un elevado costo para mantenerse en actividad, fueron el detonante para que la firma redujera raudamente los costos y llegara al cierre de locales calificados como deficitarios.

Al igual que en las pequeñas pymes locales, el apoderado de la firma señaló que lo que más repercutió fue el elevado costo de los alquileres por los cuales se llegaban a pagar mensualmente $150.000 y a partir de este mes $200.000.

Los servicios como energía con facturas de $28.000, teléfono con gasto fijo de $10.000 mensuales, la logística del transporte de los productos, fueron parte de los costos que llevaron a que el comercio pasara de ser rentable a no poder costear por si solo sus propios gastos.

Reestructuración

Goya cerró alrededor de siete locales en el último año no solo en Catamarca, sino también en Córdoba y La Rioja. Hoy la expectativa está puesta en la reubicación, achicar los costos, reformularse y que los locales sean “una experiencia de compra”, con stock de fábrica.

Merlo señaló que la intención de la firma es volver a imponerse en el mercado a través de la tecnología, con una plataforma digital.

Es que además de los embates de la economía, los altos costos de la actividad sostienen que lo que fue dañando la actividad comercial -como se concebía hasta hace poco tiempo-, es la competencia desleal, esta vez no por aquellos comerciantes llamados “ambulantes” sino por el comercio virtual proporcionadas por las redes y aplicaciones, a costo cero al menos entre alquileres, impuestos y servicios. A lo que se sumó el duro impacto de la política de apertura de importaciones.

Señaló que las ventas on line subieron en el último año un 120%, mientras que la venta directa de indumentaria y calzado en los locales comerciales se redujeron un 50%.

Para el empresario es innegable luchar contra lo nuevo y más redituable al consumo, y la salida es adaptarse a los tiempos.

Señaló que la intención de esta nueva concepción de mercado a la que apunta la firma es poder brindar estas facilidades y creen claramente que si el consumidor está conforme, “si seguimos siendo la opción por la economía y la calidad de los productos, la gente nos va a ir a buscar a donde estemos”, sostuvo.

Admitió que el impacto en la firma no es del último año sino que acarrea al menos cinco.

Indicó que desde los últimos tres años se viene apuntando a la reconversión, pero que aún no se logró llegar a la meta. Es por ello que ante el complejo panorama ahora la decisión de hacerlo en “shock”. La medida incluye además de una fuerte reducción de costos operativos, con una política agresiva de precios, reduciendo prácticamente todos sus productos a precios de entre $500 y $800, muy por debajo de los precios reales de mercado.

Merlo señaló que este mecanismo permitió que la firma pudiera mover el stock que no se movía en los dos últimos años y es lo que hoy genera expectativas para mantenerse en actividad en la provincia.

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