La segunda jornada de paro de los municipales de Fray Mamerto Esquiú amenazaba con convertirse en una lucha feroz por un aumento salarial, pero terminó reafirmando en una acta acuerdo el aumento salarial de $3.200 que había decretado horas antes el intendente Guillermo Ferreyra. Se levantó el paro.
FME: sin una nueva oferta, el municipio acordó con el SOEM
La protesta se inició con una medida intensificada que incluyó corte de ruta frente al edificio municipal. La modalidad se vio endurecida luego del discurso del jefe comunal en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante realizada en la noche del lunes, en la que anunció que por decreto otorgaría la suma de $3.200 en tres partes; recategorización y $1.500 para planes.
Las palabras de Ferreyra generaron el rechazo de los municipales e incluso motivaron duras críticas por parte del secretario general del SOEM local, Hugo Salas.
Eufórico y molesto por el aumento otorgado -hasta ese momento discrecionalmente-, Salas dijo que los trabajadores rechazaban el aumento por insuficiente y cuestionó además que el intendente había cortado el diálogo que buscaba el gremio.
"Estamos amargados porque pensábamos que teníamos otra perspectiva, pensábamos que nos iba a dar otro aumento y salió con un decreto cuando veníamos dialogando. Nuestra intención fue siempre el diálogo", dijo el gremialista.
Cuestionó además que las personas que llegan al municipio "salen llenos de plata y se van. Me pongo a ver los viejos intendentes de Fray Mamerto Esquiú, todos millonarios, llenos de plata, los hijos doctores, médicos, abogados y nosotros los empleados, tirados bajo una viña muertos de hambre", manifestó.
Salas cuestionó la democracia, a la Carta Orgánica municipal y hasta planteó que sea "quemada", porque aseguró, busca "el bienestar de los funcionarios y no de los obreros".
Criticó la fuerte presencia policial en el municipio y admitió persecución a los trabajadores para no participar de la protesta. "Hay persecución pero no le tenemos miedo. Venga señor intendente, no se esconda", desafió en diálogo con Radio Ancasti.
Finalmente, Ferreyra se reunió en primera instancia con los municipales en protesta y luego con las autoridades del SOEM en su despacho, donde se selló el acuerdo.
Pasado el mediodía, el gremio y el jefe comunal firmaron un acuerdo por $3.200 en tres partes, tal como lo había anunciado en su discurso. Sin embargo, incluyó como mejora el blanqueo de $500.
El aumento será para los empleados de planta permanente y no permanente a partir del 1º de marzo y se liquidará en tres cuotas ($1.500 con el sueldo de marzo, no remunerativo y no bonificable, $ 700 con el sueldo de junio no remunerativo y no bonificable, 3º cuota $1.000 con el sueldo de julio de los cuales $500 no remunerativo y no bonificable y los $500 restantes son remunerativos y serán incluidos en el sueldo básico).
De esta manera, la primera y segunda cuotas tendrán impacto en la primera cuota del aguinaldo y la tercera impactará en la segunda cuota de SAC.
Además, se acordó la recategorización a todos los empleados municipales con un máximo de 5 categorías, manteniéndose el ítem de permanencia. Ambas partes acordaron dejar abierta la negociación de paritarias para el resto del año, en virtud de la evolución de la coparticipación municipal.
Por otra parte, Ferreyra otorgó por decreto un incremento de $1.500 para los trabajadores pertenecientes a “Planes Comunales”, que se abonará en dos cuotas con los haberes de marzo y junio, respectivamente.n