El juez federal Claudio Bonadio dictó ayer un doble procesamiento a la ex presidente de la Nación Cristina Kirchner. En este caso, lo hizo en un expediente en el que se investigan retornos vinculados a los subsidios al gasoil y a los pasajeros que recibieron las empresas de transporte que explotaron colectivos y trenes durante su Gobierno.
Cristina Kirchner acumula ya cinco pedidos de detención
Para el juez existió una asociación ilícita encabezada por la exmandataria en la que la secundaron el exministro de Planificación, Julio De Vido, y los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. Todos ellos fueron procesados con prisión preventiva y ya están detenidos por varios expedientes.
En el caso de la senadora Kirchner, el juez se remitió a un pedido de desafuero hecho anteriormente para proceder a su detención.
Con esta decisión, Cristina Kirchner acumula cinco pedidos de desafuero y detención. A los dos de hoy, se suman los dictados en las causas por el memorándum con Irán, los cuadernos de la corrupción y gas licuado.
El procesamiento alcanza también a empresarios que confesaron en el caso cuadernos haber pagado coimas por los subsidios a los trenes a los ex secretarios de Transporte.
Aldo Roggio y Gabriel Romero están entre ellos. Roggio admitió haber pagado coimas por los subsidios que recibió por la explotación del subte y Romero, por los trenes.
También fueron procesados Sergio Taselli y Claudio Cirigliano, quienes tenían a su cargo otras líneas de ferrocarriles urbanos. Cirigliano está detenido, condenado por su responsabilidad en la tragedia de Once. A la lista de procesados se suma Julio José Forastieri, integrante de la sociedad con la que Taselli explotaba ferrocarriles.
En la resolución Bonadio habló de los ex funcionarios públicos: "Es de destacar que en el caso de los funcionarios, traicionaron el mandato otorgado por la población, pues aprovechándose de su cargo lograron vencer todos los controles que procuraban evitar que se produjeran perjuicios en las arcas del estado. Además, fueron ellos quienes organizaron a los particulares para apropiarse de un porcentaje del dinero correspondiente a subsidios nacionales entre los años 2003 y 2012".
Y también hace referencia a la excelente relación que tenían con los ex funcionarios los empresarios que dijeron haber pagado coimas porque fueron coaccionados.
Bonadio señaló que "entre los funcionarios y los empresarios existía una muy buena relación, a diferencia de lo sostenido por estos últimos. Porque ninguna víctima -como se presentan los empresarios- tendría semejantes deferencias con sus victimarios, quienes supuestamente los tenían sometidos bajo amenazas -según expresaron-. De igual modo, tampoco los invitarían a sus residencias particulares a compartir cenas y reuniones. Entonces, las pruebas analizadas muestran una buena relación de socios entre empresarios y funcionarios, con sus respectivas reuniones, visitas a los domicilios particulares, viajes compartidos y obsequios. Es decir, muestran que formaban parte de la misma organización criminal".