En medio de gritos, abucheos y hasta burlas de la oposición por errores cometidos durante la lectura de su texto, Macri se fue envalentonado con el transcurrir de los minutos y terminó pronunciando una enérgica arenga de campaña para cerrar su presentación de casi una hora.
"Sus insultos y sus gritos no hablan de mí, hablan de ustedes", lanzó el Jefe de Estado ante un Congreso convulsionado, en momentos en los que dirigentes opositores cuestionaban sus palabras y lo acusaban incluso de "caradura".
"A mí me votaron los argentinos", les recriminó el mandatario, en lo que fue su último lanzamiento formal de un período de sesiones ordinarias en el Congreso, al menos en esta gestión.
Macri se dirigió a los legisladores y también a los argentinos en general, al insistir en que su Gobierno busca "cambiar el país en serio", pese a las dificultades actuales, sobre todo económicas, aseguró que “estamos mejor que 2015”.
"Hoy podemos decir que la Argentina está mejor parada que en 2015. Mejor no significa que ya estamos donde queremos estar, sino que hemos salido del pantano en el que estábamos. Quiere decir que lo que estamos haciendo es importante, es de verdad y es para siempre", dijo.
"Creamos los cimientos y estamos listos para avanzar", remarcó y exhortó a la ciudadanía a "no aflojar, ni tirar la toalla" a pesar de los momentos adversos.
"Nos hacemos cargo de lo que nos toca con una clara visión de futuro", remarcó en su discurso y volvió a cuestionar al Gobierno anterior, acusándolo de haber impulsado un "nacionalismo cobarde" en el país durante su gestión.
Hizo un repaso de su gestión en estos tres años y medio de mandato, destacando logros de su administración vinculados, entre otros asuntos, con la transformación del Estado, la lucha contra la corrupción y la delincuencia, y la decisión estratégica -según su criterio- de combatir el déficit fiscal para favorecer un crecimiento sólido del país.
Anunció el aumento del 46% en la Asignación Universal por Hijo (AUH), en lo que según remarcaron legisladores oficialistas y opositores, fue uno de los anuncios más destacados.
Al igual que el año pasado, entre las ausencias más destacadas estuvo la de la ex presidenta y senadora nacional Cristina Kirchner, aunque el dato político lo aportó la escasa presencia de gobernadores.
Solo cinco mandatarios acompañaron al presidente: María Eugenia Vidal (Buenos Aires), Gerardo Morales (Jujuy) y Horacio Rodríguez Larreta (Ciudad de Buenos Aires), mientras que por la oposición solo estuvo Gustavo Bordet (Entre Ríos).
Escándalo
Además de los abucheos y las críticas permanentes de la oposición, la sesión se vio revolucionada por la irrupción de Johana Picetti, quien se hizo presente en el recinto, acusó al Gobierno de violentar sus derechos y reclamó que la dejaran asumir como diputada nacional.
Picetti es legisladora electa por Cambiemos, pero no asumió al ser invalidada porque pesa sobre su persona una denuncia por maltrato infantil.
En medio del discurso, Picetti se paró entre los legisladores y comenzó a descender recriminando su situación al Presidente, lo que fue impedido por la diputada oficialista Cornelia Schmidt.
Por lo sucedido, la vicepresidenta Gabriela Michetti anunció que presentará una denuncia penal en su contra.
Según se indicó, es por posible infracción al artículo 241 del Código Penal (interferir una sesión del Congreso) y al artículo 239 del Código Penal (desobedecer a un funcionario público en el ejercicio de sus funciones). Además, se decidió abrir un sumario administrativo "para determinar si existen responsabilidades del personal de seguridad respecto del ingreso de dicha ciudadana al recinto", según informó.
Otra de las situaciones llamativas fue el ingreso de la diputada Araceli Ferreyra con una planta de cannabis para reclamar por el libre cultivo medicinal.
Los legisladores locales quedaron "decepcionados"
Los legisladores por Catamarca cuestionaron duramente el mensaje del Presidente de la Nación.
Uno de ellos fue el diputado nacional Gustavo Saadi (Elijo Catamarca), que opinó que faltó autocrítica por la situación económica que vive el país y reprochó que tuvo un tinte electoral. “Fue decepcionante”, resumió Saadi.
Destacó que “más bien fue hecho por un publicista pensando en una campaña electoral, que hablando de la realidad del país, con propuestas concretas para superar la crisis que está atravesando la República Argentina”, dijo en diálogo con “Cae el Telón” de Radio Ancasti.
Cuestionó que Macri no cumplió con ninguna de las promesas y remarcó que ni siquiera se mencionó al Plan Belgrano.
Destacó que esperaba un mensaje concreto para las pymes y para los desempleados. “Fue un discurso de arenga política, sin ningún tipo de propuestas concretas para resolver los problemas estructurales que hoy vive la sociedad”, dijo.
Por su parte, la diputada Verónica Mercado (FV) calificó el discurso como “de baja política, confrontativo y provocador”.
“Fue un acting, un montaje cinematográfico de la realidad, que no tiene absolutamente nada que ver con lo que nos pasa a los argentinos en la vida cotidiana”, sostuvo.
Señaló que el anuncio de un aumento para la AUH es resultado de que claramente la política económica fracasó. “Prometen la recuperación milagrosa de la economía, que prometió en 2016, 2017 y en 2018 y que sabemos no se va a cumplir en tanto y en cuanto insista con gobernar con este modelo”, aseguró.
Mera
El senador Dalmacio Mera (PJ Federal) también fue crítico con el contenido del mensaje oficial y sostuvo que la sesión “fue para el olvido”.
“Era una oportunidad que teníamos para acordar las políticas para este año, para poder plantear alguna solución a la crisis que estamos viviendo”, se lamentó. Destacó además que Catamarca es una de las provincias con mayor pérdida del empleo privado y que se perdió la posibilidad de fijar medidas políticas para contrarrestar la desocupación, la inflación, la inseguridad y generar un horizonte con expectativas.