martes 29 de septiembre de 2026
El gremio dijo que se avanzará legalmente para lograr la indemnización total

"12 de Octubre" cerró argumentando una crisis por la caída del mercado interno

La firma adujo "una situación de fuerza mayor" desencadenada por la baja en las ventas y los altos costos para mantener la producción, entre ellos presión fiscal, transporte y energía.

Por Redacción El Ancasti

La fábrica “12 de Octubre” se sumó finalmente a la lista de textiles que decidió abandonar Catamarca. Ayer, y tal como se temía, la planta recibió a sus trabajadores con las puertas cerradas.


En los últimos días la empresa con capitales porteños se habían comunicado informalmente con algunos trabajadores que debían regresar de vacaciones, les informó del cierre y de la posibilidad de llegar a un acuerdo con el pago del 70% de la indemnización.


Mientras se reincorporaban a la planta, varios operarios se dieron con la triste noticia de la llegada de los telegramas de despidos. El panorama fue desolador. 


Las notificaciones enviadas por la empresa dan cuenta de una importante caída en las ventas y de una serie de factores que generaron “una situación de fuerza mayor” y la decisión de cierre. 


La empresa aduce la cancelación de pedidos por parte de muchos de sus principales clientes y la prolongada crisis en el sector a nivel nacional y local. Señala una profunda retracción de la demanda como producto de la caída del consumo interno; los altos intereses bancarios; el elevado incremento de la carga impositiva fiscal; los costos del transporte  y de la energía utilizada para la producción, que “han generado en su conjunto una situación de fuerza mayor, viéndonos en la necesidad de realizar el cierre de la planta industrial”, señala el telegrama.


La notificación argumenta además que se consideran causas suficientes para avalar la extinción del contrato de trabajo del personal, según el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.


El titular del Sindicato de Obreros de la Industria del Vestido (SOIVA), Raúl Rivero, que estuvo presente en la planta, señaló a El Ancasti que el gremio no considera que sea aplicable el artículo 247, ya que la empresa nunca presentó un proceso preventivo de crisis (ver relacionado).


Rivero se mostró sorprendido por el proceder de la firma -que según indicó- ni siquiera había tomado medidas paliativas ante la crisis que hoy expone como detonante del cierre. 


Señaló que la empresa tampoco solicitó ayuda por parte del Gobierno local como asistencia para el transporte o programas de Recuperación Productiva (REPRO) al que si accedieron otras firmas que atraviesan una compleja situación.


Rivero anticipó que el gremio se encargará del asesoramiento y de responder las cartas documentos rechazando la desvinculación y las razones argumentadas por la firma. No se aceptará la propuesta de la empresa de abonar solo el 70% y se apunta al total de la indemnización. “Se trata de gente con muchos años de servicio, muchos con 35 años. Esto recién empieza”, advirtió el gremialista.


También se refirió a los argumentos sobre la caída en las ventas que alude la empresa y sin dudarlo lo relacionó con la pérdida de mercado generada por la producción propia de guardapolvos que este año la Provincia encomendó a la SAPEM PRODUCAT. 


Para Rivero esta situación impactó en la actividad de la empresa, al igual que la disminución del mercado generada por la recesión que afronta el país.

 

La empresa cerró sin procedimiento de crisis previo

El jefe del departamento de la dirección Inspección Laboral (DIL), Ismael Salazar, aseguró que “12 de Octubre” no realizó ninguna presentación que avalara una situación de crisis. Señaló que tras los despidos conocidos ayer y con el cierre arbitrario de la planta, se convocará a una audiencia para clarificar la situación.


En primera instancia destacó que la firma tomó “una decisión de manera unilateral y decidieron cerrar sin un procedimiento de crisis”. También marcó algunas diferencias entre las desvinculaciones avaladas por el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, donde hay un acuerdo entre partes y una decisión unilateral de cerrar la fábrica, como sucedió en este caso. Salazar comparó el proceder de la firma con lo sucedido el año pasado por Eyelit, que utilizó la misma metodología de cerrar la planta luego de las vacaciones del personal. Suman tres las empresas que se fueron de la provincia sin dar señales de crisis en los últimos meses, con Eyelit y el call center.
Destacó que hasta el momento el rubro textil es el que lidera la situación más compleja, pero los despidos se vienen registrando en forma continua en comercios y restaurantes. “Quizás no son tan relevantes públicamente, pero suceden en forma muy frecuente, como consecuencia de una política desacertada y fatal en algunos casos”, dijo. 

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