El director de la OSEP, Julio Cabur, defendió la contratación de una auditoría médica privada y aseguró que se busca atacar “los altos índices de ausentismo”.
“Lo único que hicimos -por la alta tasa de ausentismo- es contratar un médico para controlar que los pacientes tengan esa enfermedad y no se le den días de más”, sostuvo Cabur en diálogo con El Ancasti.
El funcionario señaló que la obra social tiene todo el derecho, como ente autárquico, “de tener un médico que puede ir a domicilio a constatar que realmente está enfermo y luego se verá junto con Reconocimiento Médico de la Provincia de sacar todos estos casos que son “ficticios””.
Justificó que con la medida se busca atacar los “casos problemas”, como calificó a aquellos que registran gran cantidad de ausentismo.
Remarcó que la obra social durante todo el 2018 registró un índice de ausentismo de entre el 40 y 46%. “Tenemos una alta tasa, lo cual no es coherente con lo que estamos trabajando”, señaló.
Destacó además que la intención no es la de suplir el control que realiza el organismo provincial ni de actuar en paralelo, sino brindar un control más exhaustivo sobre las ausencias del personal.
“Ellos (por los empleados) van y traen el certificado, y acá el médico que hemos puesto para tal fin va a certificar que realmente sean los días correctos, porque a veces Reconocimiento Médico de la Provincia no tiene el personal para verificar, por lo tanto verificamos nosotros”, señaló, pese a que la notificación dirigida a los empleados señalaba que deben concurrir al “servicio médico laboral”.
Señaló que estos niveles de ausentismo generaron un profundo análisis por parte del cuerpo directivo y dejaron a la luz graves irregularidades. Indicó que se detectó personal que certificaba accidente laboral y no era real y que incluso se registraron casos en que se tuvieron que dar de baja e intimar a jubilaciones.
Mencionó que se detectaron casos de empleados que residían en el sur y que realmente no trabajaban en la obra social.
Otros en que el empleado se encontraba de licencia por atención de un hijo con discapacidad, cuando en realidad el niño vivía con el otro progenitor.
Indicó que se hallaron casos en que el personal solicitaba licencia lunes, martes y miércoles y coincidentemente era feriado jueves y viernes y que esto se comprobó que sucedía en forma reiterativa.
“Hay varios casos que nos sirven de muestra, por lo tanto hemos decidido no tener un reconocimiento médico paralelo, pero sí un médico que realizará las visitas de rigor al personal de la obra social”, dijo.
Comentó que el procedimiento implementado consiste en que “nosotros recibimos los certificados médicos de la Provincia, a los casos que son complejos, va nuestro médico los ve, y de acuerdo a eso pasa a conversar con la junta médica de Reconocimiento Médico de la Provincia”.
Destacó que este control no será aplicado a los empleados en general, sino que hará hincapié en casos puntuales en los que se registra un ausentismo reiterado y licencia por largo tratamiento.
La obra social cuenta con un total de 400 empleados en la casa central y asciende a 500 con el resto de las dependencias ubicadas en el interior y en diferentes provincias vecinas.
Tomó como caso puntual lo implementado en la Ciudad de Córdoba, donde la obra social contrató un servicio del hospital Italiano que aseguró logró reducir del 50 al 8,8% los niveles de ausentismo.
Cabur apuntó a que los altos índices de ausentismo afectan directamente el normal funcionamiento de la obra social y no permite brindar buena atención a los afiliados. Se quejó de que de 10 trabajadores en algunos casos terminaban contando con 6 o 5 personas para la atención y que según se detectó de estas ausencias, gran parte no revestían un problema de salud real.




