Mientras la Municipalidad de la Capital proyecta los loteos del Portal del Norte III, los primeros vecinos y beneficiarios del programa "Mi Terreno" llegaron al hartazgo, y se quejan porque viven "prácticamente en el monte".
Hartos: En el Portal del Norte, vecinos se quejan de vivir "en el monte"
Es porque las calles que oportunamente se abrieron con el paso de las máquinas, ahora están tapadas de malezas y se convirtieron en senderos, y las últimas tormentas las dejaron destruidas e intransitables. Hace seis años, en 2013, se vendieron 1.400 lotes involucrados en un conflicto legal.
Luego de las tormentas que produjeron varios inconvenientes en la Capital, los vecinos del Portal del Norte llegaron al máximo de la paciencia, y reclaman por el "olvido" de las autoridades. En diálogo con El Ancasti, Marcelo Cisterna, del centro vecinal, explicó que llevan meses solicitando el paso de las máquinas para recuperar la transitabilidad de las calles del barrio y asegura que aún no tienen respuestas.
"La última vez que pasaron fue en noviembre y por apenas unas calles. Ahora la lluvia rompió todo y es muy difícil transitar", explicó. Y así lo corroboró este diario, que en una recorrida se animó a adivinar cuál era el trazado de los caminos: el monte le gana a las calles, que en muchos tramos solo se pueden adivinar si se toma el tendido eléctrico como guía.
Pero, además, varias bocacalles están cerradas: algunas, por obras de agua que necesitan ser reparadas, otras porque las lluvias las convirtieron prácticamente en abismos, con pozos de casi dos metros.
"El colmo de todo esto fue que la semana pasada nos encontramos con un camión tirando basura, y pudimos comprobar que era de la misma Municipalidad. Lo que recogen de otras avenidas vienen y lo tiran detrás del barrio", relató Cisterna.
Recién en diciembre del año pasado, la Municipalidad firmó el convenio con Aguas de Catamarca y el Ministerio de Obras Públicas para iniciar las obras de cloacas en el barrio. Sin embargo, ya hay más de 100 familias que viven en el lugar con conexiones de agua precarias y escaso alumbrado público, cuando el convenio por el cual compraron las tierras mencionaba que estas obras de infraestructura estarían listas en 180 días.
Frente al Portal del Norte, pueden observarse los ranchos que instalaron algunos de los vecinos del Portal del Norte II, que también llevan meses reclamando por el cumplimiento de las obras que fueron prometidas por el municipio.
Inconvenientes
En 2013 la Municipalidad de la Capital ofició de intermediario entre 1.400 vecinos y el supuesto dueño de los terrenos, de apellido Russo. El programa "Mi Terreno" consistía en un crédito al que los vecinos podían acceder para comprar los lotes por $16.000, aunque luego costaron entre $25.000 y $29.000.
Según lo estipulado en ese programa, por cada lote que se vendiera al precio de $16.000 (fueron los primeros 470) la Municipalidad retendría $3.500 para realizar las obras de infraestructura; mientras que por cada terreno vendido a $25.000, la Municipalidad retendría $5.500; y por cada terreno de $29.000, el municipio retendrían $6.400. Sin embargo, las obras no iniciaron hasta en 2015.
Problemas legales
Los terrenos fueron comprados a Antonio Russo, hijo de Francisco Russo y Nora Mazzuco, quien tenía un poder sobre las tierras y con eso avanzó en la operatoria. Los Russo-Mazzuco denunciaron a su hijo por abuso de poder y solicitaron al municipio que frene la propuesta, que se inició igualmente porque Russo se "autotransfirió" el inmueble y lo escrituró a su nombre. En 2016, la Justicia dictó una medida cautelar con una inhibición general de bienes contra Antonio Russo, lo que le impidió a los vecinos lograr las escrituras por los terrenos que ya habían comprado.
Finalmente, el matrimonio Russo-Mazzuco logró un acuerdo con su hijo por los terrenos y la Municipalidad avanzó en un convenio (recién aprobado el año pasado) para que el Colegio de Escribanos colabore con Fiscalía Municipal para lograr la escritura de esos inmuebles a nombre de sus compradores.n