La pelea diplomática entre el gobernador de Jujuy Gerardo Morales y el gobierno de Bolivia continuó ayer ya que el cónsul del vecino país, Nelson Garachi Mamaní, señaló que el gobernador de Jujuy "quiere sacar rédito político" con la acusación de que los habitantes de su provincia reciben un "trato inhumano" cuando necesitan atención médica del otro lado de la frontera.
"Hubiese sido muy bueno que coordinemos las instituciones, se podría haber coordinado con el consulado, con el comité de relaciones exteriores. Y más allá de sacar réditos políticos, era simplemente coordinar el caso y dar solución rápidamente", reclamó el cónsul .
Días atrás, el gobernador de Jujuy difundió una dura carta contra la gestión de Evo Morales, en la que dio a conocer el caso del ciudadano jujeño de 35 años Manuel Vilca, quien tuviera un accidente en Oruro, Bolivia, el 8 de diciembre pasado y, según Gerardo Morales, recibió un "trato inhumano" durante los casi dos meses que debió permanecer internado en ese país.
"Manuel fue internado en un Hospital Público de Oruro durante cinco días y le cobraron la suma de 22.000 pesos bolivianos que al cambio del mes de diciembre corresponden a la suma de 121.312 pesos argentinos. Luego fue derivado a una clínica de Cochabamba, donde junto a su familia y amigos tuvieron que pagar la suma de 7.000 dólares estadounidenses. Para continuar con el tratamiento y la operación, pretendían cobrarle 10.000 dólares más", describió el mandatario jujeño en la misiva. Ante esta situación, el funcionario de Evo Morales respondió: "Nosotros vamos a pedir una investigación profunda sobre el hospital que no lo ha querido atender, que dice ahí que le ha querido cobrar".
"Cuando suceden este tipo de cosas siempre hay réditos políticos, estamos en un año electoral y eso también pasa aquí", agregó Mamaní.