El Banco Central quedó facultado por ley a revisar las condiciones de créditos hipotecarios UVA y planes de ahorro, con el fin de intentar suavizar el "impacto social y económico" de este tipo de préstamos cuyas cuotas se dispararon por efecto de la inflación.
Esto quedó previsto en la ley de emergencia económica, por lo que se pondrán a revisión aquellos préstamos para la vivienda en los que las cuotas y la deuda se ajusta a la par de la inflación (UVA) y los planes donde varía según el precio de lista del vehículo. "El Banco Central realizará una evaluación sobre el desempeño y las consecuencias del sistema de préstamos UVA para la adquisición de viviendas y los sistemas de planes de ahorro para la adquisición de vehículos automotor, sus consecuencias sociales y económicas", dispone el artículo 60 de la ley.
También lo faculta a estudiar "mecanismos para mitigar sus efectos negativos atendiendo al criterio del esfuerzo compartido entre acreedor y deudor".
Las quejas sobre los hipotecarios UVA se enfocaron en que por la inflación cada cuota empezó a pesar más en relación con el ingreso de los hogares. La tasa de morosidad en estos préstamos es baja, ya que ronda el 0,50%, pero en parte se debe a que los tomadores hicieron esfuerzos enormes -pidiendo prestado a familiares y amigos, o vendiendo objetos de valor, como autos- para afrontar los pagos y evitar perder las propiedades adquiridas con estos préstamos convertidos en una bomba de tiempo.