El ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano sostuvo que “es una pena” que el presidente electo, Alberto Fernández, que es profesor de derecho penal, haya pedido la liberación de los exfuncionarios kirchneristas que permanecen detenidos sin una condena firme.
“Son los jueces los que definen y no el resto de los actores”, dijo en declaraciones radiales, el ministro macrista. Y aseguró que las declaraciones del futuro jefe de Estado “pueden leerse como una presión a los jueces, sobre todo por la investidura de quien lo dice”.
Garavano señaló que en las palabras de Fernández “pareciera que hay un intento por justificar delitos de corrupción que todos vimos por televisión y hemos visto las pruebas”. Para el ministro de Mauricio Macri, varios de los kirchneristas presos ya están cumpliendo una condena, por eso advirtió que “este tipo de generalizaciones no son buenas”.
“Uno podrá criticar o no a la Justicia, pero la Justicia ya los declaró culpables. Si toda persona que comete un delito porque tuvo algún tipo de militancia política es un perseguido político, volvemos a los esquemas de impunidad que lamentablemente nuestro país ya tuvo y la gente no quiere”, aseguró el funcionario, que dejará su cargo el próximo 10 de diciembre.
“La gente votó a Alberto Fernández por la difícil situación económica, pero eso no quiere decir que quiera volver atrás en materia de impunidad”, añadió.
Garavano dijo que las declaraciones del presidente electo “buscan impunidad”.
Por otra parte y con relación al fallo que absolvió al exjefe del Ejército César Milani por del delito de encubrimiento de la falsa acta de deserción que encubrió la desaparición del soldado Alberto Ledo y condenó al excapitán Esteban Sanguinetti, Garavano aseguró que “parece ser un fallo contrario a lo que hasta ahora habían sido la jurisprudencia y los fallos en delitos de lesa humanidad. Pareciera ser que se deja de lado la jurisprudencia”.
Fernández había pedido la liberación de los exfuncionarios kirchneristas que permanecen detenidos sin una condena firme, al asegurar que están presos “porque son opositores”.
El presidente electo planteó: “No tengan ninguna duda de que están mal detenidos, en la mayoría de los casos. ¿Por qué supuestamente el que recibió la coima está preso y el que la dio no? En verdad, ninguno de los dos tiene que estar preso. No hay una sentencia definitiva y mientras eso no ocurra, tienen que estar en libertad”.
Consultado por la prensa, Fernández dijo que se refirió a “la situación jurídica de toda la historia argentina hasta la llegada de Macri al poder”. “Siempre se consideró que una persona podía quedar detenida cuando su condena estaba firme, es decir, cuando estaba confirmada por la Corte Suprema o cuando la Casación determinaba que no correspondía una apelación ante la Corte”, aseguró.
En ese sentido, dijo que desde la llegada de Mauricio Macri al Gobierno y “con la doctrina Irurzun”, proliferaron las “extensiones de las prisiones preventivas sin condena firme”.
El sucesor de Macri había evitado hablar de “presos políticos” y se refirió a “detenidos arbitrarios”. Así explicó la diferencia entre ambos conceptos: “Un preso político es una persona que fue detenida sin un proceso. En la Argentina lo que hay son detenidos arbitrarios, que es otra cosa. Es gente que podría soportar sus procesos en libertad, pero los detienen porque son opositores”.n