El juez federal Miguel Ángel Contreras defendió la actuación de la Junta Electoral ante los planteos de Juntos por el Cambio por los resultados electorales de Fiambalá y Paclín. El magistrado aseveró que los planteos deben realizarse en la mesa cuando se realiza el conteo de votos y afirmó que la documentación que llegó para el escrutinio no mostraba ninguna discordancia y además había sido avalada con la firma de los apoderados.
"Las urnas no se abran porque sí. El principio general es que la urna no se abre, los supuestos para abrir una urna están perfectamente especificados en la ley electoral y esos supuestos legales no se dieron en ningún caso. Además, no hubo ninguna discordancia en ninguna de las mesas que fueron impugnadas y todas ellas fueron suscriptas con respecto al conteo de los votos por cada una de los fiscales que intervinieron", expresó en diálogo con El Amcasti.
La semana pasada los apoderados de Juntos por el Cambio presentaron una apelación ante la Cámara Electoral por los resultados de esos dos municipios.
"La documentación no muestra ninguna incongruencia y tampoco se dijo que 'esta mesa tiene tal o cual problema'. Nada se hizo constar. Lo que se denuncia son cosas que ocurrieron afuera de la sala de votación , afuera de la escuela", sostuvo.
"Lo que aquí vale es la documentación que se arrima y que viene en el bolsín y que está firmada por las autoridades de mesa que efectuaron el conteo. Si alguno de los fiscales tiene algún inconveniente se lo plantea en la mesa, se lo escribe y se lo firma y eso va dentro del bolsín. Cuando llega el momento se abre y se ve cuál es la queja que tiene cada uno de los fiscales, entonces el Tribunal analiza si es de recibo o no", manifestó.
Por último, consideró que las denuncias por "voto cadena" tienen más de mito.n