Tras el aplastante triunfo en las elecciones del pasado 27 de octubre, el justicialismo en la Capital solo debe pensar en quién conducirá los destinos del Concejo Deliberante a partir del 10 de diciembre próximo, ya que se encuentra ante la posibilidad histórica de manejar el cuerpo por los próximos cuatro años. Desde ahora y hasta que asuman los nuevos concejales electos, el Frente de Todos avanzará en las negociaciones para resolver el nombre del presidente del CD sin tener que especular con los votos de ningún externo: con nueve concejales, manejará los dos tercios y así tendrá control sobre los proyectos de mayor relevancia.
Tras las elecciones, el FT se quedó con seis de las siete bancas que había en juego y se garantizó la "mayoría calificada" en el Concejo. Nicolás Zavaleta (reelecto en el circuito 1y2), Daniel Zelaya (reelecto en el circuito 3), Gustavo Frías (4), Miguel Rasjido (5), Alejandro Díaz Martínez (7) y Francisco Sosa (8y9) se sumarán al bloque justicialista en el que permanecen Antonella Di Cesare, Ivana Ibáñez y Mauricio Varela.
A partir de diciembre será materia de discusión qué rol ocupará Maximiliano Mascheroni dentro del CD, ya que fue electo por el Frente para la Victoria (hoy FT), pero en estas elecciones compitió con un armado propio dentro de Consenso Federal y bajo las órdenes del gastronómico Luis Barrionuevo. En este sentido, Mascheroni deberá resolver si compone su relación y se suma al oficialismo Saadista a partir de diciembre, o si se abre y conforma un bloque unipersonal.
Sin embargo, los nueve concejales del FT le alcanzan para sostener las autoridades del CD por los próximos dos años y, salvo una catástrofe en las elecciones legislativas de 2021 (donde pondrá en juego tres bancas propias y la de Mascheroni), podría retenerlas incluso por cuatro años hasta 2023.
En ese esquema, toma fuerza la posibilidad de que Daniel Zelaya continúe en la Presidencia. El exfuncionario de Jalil en el Ejecutivo consiguió una victoria abismal en su circuito, y ya tuvo el respaldo de sus pares en 2017, aunque le tocó transpirar en las negociaciones. Por el momento, Zelaya puede contar con el voto de Di Cesare, ya que fue artífice de su llegada al CD en 2017.
Sin embargo, el Grupo Esperanza, referenciado en el secretario de la Vivienda, Fidel Sáenz, y de muy buena relación con el intendente electo, Gustavo Saadi, es el sector interno del justicialismo con más fichas por el momento: A Varela, que actualmente ocupa una vicepresidencia, se suman Frías y Sosa, con lo que conformarán un "minibloque" interesante a la hora de negociar. De esta manera toma especial trascendencia la postura que puedan tomar Zavaleta, que no responde a ningún "padrino" en particular; Rasjido, que viene de la agrupación 22 de Junio, referenciada en José "Nene" Sigampa; Díaz Martínez, hombre de la agrupación "Avanzamos", de los hermanos Armando y Dante López Rodríguez; e Ibáñez, que responde al senador electo por la Capital, Maximiliano Brumec.
Resuelta esa "disputa", poco importará si Mascheroni elige quedarse o no dentro del oficialismo.
Por su parte, la oposición se verá diezmada a partir de diciembre. En principio, el Frente Cívico y Social Cambiemos, hoy Juntos por el Cambio, perderá tres de sus actuales miembros del bloque, pero al mismo tiempo sumará uno. A contramano de lo que ocurre en la Legislatura Provincial, el sector con más integrantes aquí será el Movimiento Renovador del diputado nacional y exgobernador Eduardo Brizuela del Moral.
En diciembre concluirán sus mandatos Diego Villafañez, José Vega y Carlos Álvarez, todos tras haber sido derrotados en sus intentos por conseguir la reelección. Quien asumirá será Aldo Cancino, dirigente barrial del circuito 6, miembro del Movimiento Renovador y viejo conocido en el Concejo Deliberante, ya que se desempeñó como secretario de bloque del FCS años atrás. Cancino se sumará a Fernando Navarro (hombre del FAPRA, referenciado en Ricardo Guzmán) y a Alicia Paz, también del Movimiento Renovador.
El interrogante en la oposición es el rol que ocupará Simón Hernández. Aunque fue electo por el FCS-Cambiemos, Hernández pertenece al partido Movilización que este año rompió su histórico vínculo con la UCR y se alió al GEN, con lo que esa ruptura podría reflejarse en el CD.n